
El Gran Premio de Tailandia de 2026 ha terminado de la peor forma posible para Joan Mir. El piloto de Honda, que estaba firmando una de sus mejores actuaciones de los últimos tiempos, se ha visto obligado a bajarse de la moto a solo cuatro vueltas del final. Todo apuntaba a un resultado brillante, pero un problema técnico ajeno al equipo ha arruinado una remontada que habría colocado al balear en el top cinco final.
Mir salía desde la décima posición en parrilla, una zona complicada donde siempre hay lío en las primeras curvas. Sin embargo, el campeón de 2020 se ha quitado los complejos de encima desde el primer metro. Ha empezado a escalar posiciones con una facilidad pasmosa, apoyándose en su punto fuerte: las frenadas al límite. Su ritmo era tan bueno que pronto ha alcanzado al grupo que peleaba por el podio, llegando a rodar en una meritoria quinta plaza tras un hachazo espectacular a Fabio Di Giannantonio.
Pero la alegría ha durado poco en el box de HRC. Cuando el trabajo más difícil ya estaba hecho, la Honda ha empezado a fallar. Mir ha tenido que abandonar la carrera por un problema que parece estar relacionado con los neumáticos, dejando una sensación de impotencia total. El balear se marcha de Tailandia con apenas tres puntos en su casillero y la sensación de que le han robado un botín que se había ganado a pulso en la pista.
"Hemos estado cerca de cuadrar un fin de semana sólido en un circuito que no es para nada favorable. Cuando he hecho todo el trabajo duro y era momento de recoger puntos, pues no he podido traer la moto a la línea de meta", ha comentado Mir a los micrófonos de DAZN nada más bajarse de la moto. El mallorquín no escondía su frustración al ver cómo el esfuerzo que exige correr en el calor de Tailandia se iba directamente a la basura.
El origen del desastre parece estar en el neumático trasero, un componente que ha dado muchos quebraderos de cabeza durante todo el domingo en Buriram. Al parecer, la goma central se ha degradado de forma repentina, afectando al funcionamiento de toda la moto. "Un problema técnico que ha derivado en esto... se me ha gastado mucho la goma por el lado del centro, y la moto ha dejado de funcionar bien. Me he tenido que parar", explicaba Joan con resignación.
Preguntado sobre si el culpable era Michelin, el proveedor oficial del campeonato, Mir ha preferido tirar de ironía para evitar sanciones, aunque el mensaje ha quedado bastante claro para todos. "Bueno, de un proveedor externo (risas). Vamos a ver por qué. Solo ha sido en un punto concreto del proveedor externo. Hay que ver", ha señalado el piloto, dejando caer que el fallo ha sido algo puntual de ese neumático concreto.
PROBLEMS TOO for @JoanMirOfficial 🤯#ThaiGP 🇹🇭 pic.twitter.com/SdmVwlpDAy
— MotoGP™🏁 (@MotoGP) March 1, 2026
Lo que más le quema a Joan Mir es que se siente rápido y con confianza, algo que le ha costado mucho recuperar en las últimas temporadas. El piloto de Honda asegura que está pasando por un gran momento personal encima de la moto, lo que hace que este cero sea todavía más difícil de digerir. "Una lástima, creo que este fin de semana estaba bien, muy sólido, me encuentro en un gran momento de forma. Pero a cuatro vueltas del final, con lo que cuesta hacer aquí la carrera, pues duele", ha confesado.
A pesar del cabreo lógico, el mallorquín intenta sacar una lectura positiva de la situación. Sabe que este año el objetivo es ser realista y rascar puntos donde la Honda sufra más, como ha ocurrido en este trazado tailandés. Su meta era clara: pelear hasta el final y terminar la carrera, algo que hoy no ha dependido de él.
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"Este año tengo marcado que, en circuitos donde no se puede llegar al podio, hay que hacer lo que estábamos haciendo aquí, luchar hasta el final e intentar traer la moto al box. Yo lo he puesto todo para hacerlo, pero al final lo que no puedes controlar, no hay que hacer mucho caso. Aprender, entender y a la próxima", ha concluido Mir.

