Cuando creías que lo habías visto todo en el garaje de los inventos imposibles, aparece alguien y decide que dos ruedas son demasiadas… Y que una tampoco es suficiente. Así que construye una “moto” que rueda sobre una pelota gigante.
El protagonista de esta historia es James Bruton, viejo conocido de los experimentos mecánicos inclasificables, que esta vez ha dado forma a una criatura que parece salida de un laboratorio de impresión 3D después de una noche larga: una montura con asiento y manillar de moto… Apoyada sobre una única esfera.
La base del invento es, básicamente, una pelota de gran tamaño (tipo balón de yoga sobredimensionado) que es la única que toca el suelo. Alrededor de ella gira un enjambre de pequeñas ruedas motrices y, sobre todo, una cantidad obscena de rodamientos. Literalmente, decenas y decenas de ellos trabajando a la vez para que la esfera pueda girar en cualquier dirección.
Y ahí está la clave: no es un monociclo ni un patinete raro, sino que es omnidireccional. Puede avanzar, retroceder y desplazarse lateralmente sin necesidad de inclinarse como una moto convencional. El conjunto se controla desde un manillar que recuerda bastante al de cualquier naked ligera, y el piloto se sienta en un asiento que también parece sacado de una moto al uso.
Técnicamente, está motorizada. Hay propulsión eléctrica moviendo ese sistema de ruedas internas que abrazan la pelota y la hacen girar. Pero llamarla moto es, como mínimo, generoso. Es más bien un experimento rodante con forma de moto y comportamiento de videojuego mal calibrado. Porque sí, funciona. Se mueve, gira y avanza. Pero también tiene una tendencia bastante marcada a intentar lanzar a su creador al suelo sin previo aviso. En las primeras pruebas, cada acelerón y cada corrección parecen una negociación constante entre física, software y equilibrio humano.
El proyecto está claramente en fase de desarrollo. Se nota que Bruton sigue ajustando parámetros, afinando controladores y puliendo la respuesta. Aun así, el concepto ya es plenamente funcional: una máquina capaz de desplazarse apoyada sobre un único punto esférico, sostenida por una estructura impresa en 3D que hace posible algo que hace unos años habría sido pura ciencia ficción de garaje.
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Eso sí, viendo los ensayos, hay una conclusión evidente: antes que más potencia, quizá lo siguiente en la lista debería ser un buen casco integral y algo de protección tipo off-road. Las velocidades no son de MotoGP, pero una caída sobre parquet pulido o asfalto puede doler igual.

