
El Mundial de Superbike 2026 arrancará en breve en el circuito de Phillip Island, y lo hará con una ausencia que pesa: Andrea Iannone. Después de meses de rumores sobre su propio equipo, el Cainam Racing, la realidad se ha impuesto. "The Maniac" se ha quedado fuera de la lista de inscritos permanentes porque su proyecto no ha logrado convencer ni a los patrocinadores ni a la propia Ducati, que finalmente ha preferido no arriesgar con una estructura que no ofrecía garantías.
Marco Zambenedetti, el máximo responsable técnico de Ducati en el campeonato, ha hablado claro sobre por qué no vemos al piloto italiano en la parrilla este año. Para la fábrica de Borgo Panigale, las ganas de Iannone no han sido suficientes para compensar la falta de una base profesional y organizada. El ingeniero italiano ha sido directo al analizar la situación actual del piloto de Vasto.
"Como ya sabéis, para Phillip Island estaba todo decidido. Ahora mismo, en Superbike, no veo un equipo estructurado ni un proyecto de moto alrededor de Iannone. Esto no significa que no lo vayamos a ver en pista, ya que a lo mejor podría hacer algún wildcard y nosotros estaríamos muy contentos", ha explicado Zambenedetti a los micrófonos de GPone.com.
Estas palabras confirman que las negociaciones durante el invierno fueron mucho más complicadas de lo que se filtraba. Aunque Iannone buscaba el apoyo técnico de Ducati para su aventura personal, la marca italiana no ha visto una estructura que estuviera a la altura del mundial. Al final, poner una moto oficial en pista requiere una logística y un equipo de mecánicos que el Cainam Racing no ha podido demostrar a tiempo.
Zambenedetti ha insistido en que su intención siempre fue ayudar a Andrea, pero que la seriedad de los otros equipos satélites de Ducati es una prioridad. Para la marca, respetar a quienes hacen los deberes con antelación es fundamental para mantener el equilibrio en el paddock de las motos derivadas de serie.
"He mantenido una puerta abierta todo lo que he podido. Iannone es un piloto que puede aportar algo a la pista, al paddock y también a nuestra empresa. Pero, al mismo tiempo, es justo respetar a los equipos que han invertido y se han organizado con tiempo", ha reconocido el coordinador técnico.

La falta de este proyecto sólido ha dejado a Iannone en una situación delicada. Ducati admite que el talento del italiano sigue ahí, pero en 2026 no basta con ser rápido; hay que tener un respaldo empresarial detrás que dé confianza a la fábrica. Zambenedetti no oculta que, si Andrea hubiera presentado un plan serio, la moto habría estado disponible para él.
"Está claro que si él quisiera, Ducati está ahí, porque Andrea ha demostrado ser un piloto fuerte, con sensibilidad y capaz de dar indicaciones importantes", ha señalado el italiano, dejando caer que la pelota estaba más en el tejado de Iannone que en el de Borgo Panigale.
El problema principal parece haber sido la planificación. Mientras otros equipos como el Barni Spark o el GoEleven cerraban sus acuerdos hace meses, el entorno de Iannone seguía buscando financiación. Esto ha provocado que, al llegar la primera cita de la temporada, no hubiera nada concreto sobre la mesa para poder inscribirlo.
"Iannone es un piloto con experiencia, que corre desde hace veinte años, y sabe perfectamente que ciertos proyectos de alto nivel hay que construirlos con antelación, con técnicos y una estructura. Aun así, le deseo que encuentre una buena colocación y nosotros siempre estaremos aquí", ha concluido Zambenedetti.
Leer también: Susto de David Alonso: gana una carrera a un avión y termina en accidente
Por ahora, la única esperanza de ver a Iannone con la Panigale V4 en 2026 pasa por las invitaciones o wildcards. Ducati parece dispuesta a darle material para carreras sueltas en Europa, pero siempre y cuando sea dentro de una estructura que ya exista y funcione, para evitar nuevos fiascos logísticos.

