
El mercado de fichajes de MotoGP acaba de saltar por los aires en pleno 2026. Aunque todavía estamos en los test de pretemporada en Sepang, el futuro de Fabio Quartararo ya acapara todas las miradas. Tras la noticia lanzada por Motorsport.com que situaba al francés en el equipo oficial Honda para 2027, el piloto de Yamaha ha decidido romper su silencio en el circuito malasio para explicar en qué punto se encuentra realmente.
La situación en Yamaha es tensa. Gracias al sistema de concesiones, tanto Quartararo como Álex Rins han podido rodar en el Shakedown junto a los probadores, acumulando unos kilómetros de oro antes de que empiece lo serio. Sin embargo, los rumores también han llegado a oídos de la cúpula de Yamaha Racing. Paolo Pavesio, el jefe deportivo de la marca, intentó calmar las aguas hace poco diciendo que "no hay nada firmado" y que la prioridad ahora mismo para por el "el importante test de Sepang".
Pero el propio Fabio no ha querido jugar al despiste. Con una sonrisa en la cara, admitió que hay conversaciones abiertas con la competencia. "Lo único que puedo confirmar hoy es que estoy hablando con diferentes equipos y Honda es uno de ellos, pero no he firmado nada", soltó el campeón de 2021. No oculta que se está tomando su tiempo para decidir qué hará en 2027, porque sabe que su próximo contrato es clave para volver a ser el de antes.
Cuando le preguntaron si también estaba negociando con Yamaha para renovar, Fabio fue claro: "Naturalmente… aunque no puedo deciros todo. Estamos hablando con muchos equipos y me tomaré el tiempo que me sirve para tomar mi decisión para 2027. No hay nada decidido o firmado en este momento". Al final, el francés tiene la sartén por el mango y varias ofertas sobre la mesa.
En lo que respecta a la moto actual, las noticias no son tan buenas como le gustaría. La Yamaha M1 está cambiando su filosofía, abrazando al concepto del motor V4, y eso está trayendo problemas de adaptación. Fabio siente que la moto ha perdido su mayor virtud: la agilidad. "El año pasado, el punto fuerte de la moto era su entrada en curva", explica el galo. "Este año ya no es así, y aún no he encontrado el estilo para usar la nueva moto a la perfección. Pero sin duda aún tiene potencial. A Yamaha también le falta información, no todos sus ingenieros tienen mucha experiencia con una moto V4".

El trabajo en el box es frenético, pero los tiempos todavía no salen. En el Shakedown, Quartararo rodó en 1:57,6, una marca que se queda lejos de lo que ha hecho en otras ocasiones en esta pista. El francés reconoce que los ingenieros todavía están aprendiendo cómo exprimir el nuevo motor y que necesitan aprovechar los tres días que quedan de test para entender qué dirección tomar.
Toda esta presión de los test sumada a los rumores de fichajes está pasando factura al piloto. Fabio confesó que, aunque mola verse querido por las marcas, el proceso de negociación es un rollo: "Por un lado, es una buena sensación tener tantas opciones, pero también puedo decir: el mercado y las negociaciones no son nada divertidos, y me alegro de que haya gente aquí que esté a mi lado y me apoye".
Sobre el tema del dinero, el piloto de Niza fue tajante. No quiere que se piense que se va a ir al mejor postor. De hecho, se molestó un poco cuando salió el tema de su posible ficha salarial. "No me gusta mucho esta pregunta porque todos dan siempre números, incluso en este momento en que nada está firmado. Podría duplicar o reducir a la mitad ese número, pero no es lo que estoy buscando: yo quiero ganar", aseguró con firmeza.
Leer también: El simpático contrato matrimonial de Marco Bezzecchi en MotoGP: ya es oficial su futuro para 2027
Para cerrar su comparecencia, mandó un mensaje directo a Yamaha y al resto de fábricas. Su único objetivo es volver a celebrar victorias, algo que echa mucho de menos. "Lo que quiero decir es que esto no se trata de dinero. ¡Se trata de volver a estar en lo más alto del podio!". Está claro que el culebrón Quartararo solo acaba de empezar

