El arranque de la pretemporada del WorldSBK 2026 en Jerez tuvo poco de test productivo para Nicolo Bulega y bastante de ejercicio de adaptación. El piloto italiano llegaba a Andalucía tras varios meses sin subirse a una Superbike, después de cerrar 2025 como sustituto en MotoGP con Ducati, y el objetivo real no era exprimir la Panigale V4, sino recuperar sensaciones.
Las condiciones meteorológicas terminaron de desdibujar cualquier intento de trabajo serio. Bulega no rodó en toda la primera jornada y en la segunda apenas pudo completar 20 vueltas, un kilometraje claramente insuficiente para evaluar una moto nueva o avanzar en la puesta a punto. En ese contexto, el italiano reconoció que el test fue “poco útil”, más allá de servirle para cambiar el chip y volver al pilotaje propio del WorldSBK.
Poco rodaje, una caída y primeras sensaciones. El único incidente reseñable del test llegó con una caída sin consecuencias en la curva 5, provocada por una zona húmeda tras abrirse ligeramente en la trazada. Un episodio menor, pero significativo del estado de la pista durante esos días, con parches mojados que limitaron cualquier intento de rodar con continuidad.
Aun así, Bulega se mostró razonablemente satisfecho con las primeras impresiones de la Ducati Panigale V4 2026, una moto que ya había probado en el test de final de temporada del año pasado. Las sensaciones iniciales son buenas, aunque el propio piloto insiste en que todavía es pronto para sacar conclusiones con tan pocas vueltas acumuladas.
El siguiente test en Portimao será el primer escenario real para empezar a trabajar de verdad en la pretemporada. Allí, con condiciones normales, Ducati y Bulega esperan empezar a construir la base de una temporada en la que el italiano parte como uno de los grandes nombres a seguir.
Leer también: Quartararo lanza el dardo definitivo a Yamaha de cara a 2027: "Ahora mismo solo miro por mi mismo"
WorldSBK como prioridad, MotoGP como horizonte. Más allá del Mundial de Superbikes, el test de Jerez también deja claro que el vínculo entre Bulega y Ducati va más allá de 2026. El italiano seguirá participando en varios test privados dentro del programa de desarrollo de la MotoGP 2027, lo que confirma que su breve paso por la categoría reina no fue un simple parche de final de temporada. De momento, eso sí, el foco está en WorldSBK. Jerez no ofreció respuestas técnicas, pero sí sirvió para algo clave: volver a sentirse piloto de Superbike antes de que empiece, de verdad, la cuenta atrás hacia el inicio del campeonato.

