
Madonna di Campiglio ha vuelto a ser el escenario elegido por Ducati para enseñar sus armas. Los de Borgo Panigale han destapado la GP26, una bestia que este año luce un rojo mate opaco bastante chulo y unas líneas blancas para celebrar los 100 años de la marca. Pero seamos sinceros, más allá de la pintura, lo que todos queríamos escuchar era al hombre que lleva el número 93 en el carenado.
Marc Márquez llega a esta presentación con los deberes hechos y el noveno título bajo el brazo. Podría relajarse, pero eso no va con él. El de Cervera ha dejado claro que el hambre sigue intacta y que este año toca defender la corona. "Siempre digo lo mismo, no hay obsesión, pero hay objetivos", comentaba Marc, que no se esconde: "Este año me gustaría luchar por un título más. Creo que tenemos la responsabilidad y la presión de hacerlo".
Lo que tiene en vilo a medio paddock es su firma. El mercado de fichajes se mueve cada vez más rápido y su continuidad más allá de 2026 es el tema del momento. Hace un mes la cosa estaba bastante avanzada, pero ahora está prácticamente hecha. El propio Marc lo ha confirmado con una sonrisa: "Bueno, 9 sobre 10 va. Estamos un poquito más cerca". Parece que no tendremos que esperar mucho para el anuncio oficial.
El piloto catalán sabe que en MotoGP el que no corre vuela, y no solo en la pista. Los despachos echan humo y él prefiere tener el futuro resuelto cuanto antes para centrarse en pilotar. Según sus cálculos, el culebrón de los fichajes gordos se va a resolver pronto: "Creo que antes de la primera carrera ya los dos o tres nombres más buscados de este mercado se sabrán".
Hablando de nombres propios, el de Pedro Acosta ha sonado fuerte para vestir de rojo en 2027. Se ha hablado mucho sobre si Marc querría o no al Tiburón al otro lado del box. Márquez ha cortado el rumor de raíz y ha asegurado que él no veta a nadie: "Nunca, nunca. Y lo repito porque se ha hablado de todo. No he puesto ningún condicionante a mi compañero de equipo. Miro por mi proyecto, mi futuro, lo que necesito para ser feliz. La motivación es la misma. Lo más importante y difícil en mi carrera ya lo he hecho, volver a ganar. Pero tú no puedes condicionar nunca un proyecto. De momento mi compañero es Pecco, lo respeto muchísimo y no voy a entrar en quién puede ser mi compañero ".
El invierno ha servido también para poner el cuerpo a punto. La pretemporada ha tenido sus momentos y Marc ha tenido que aprender a escuchar a su físico. Ya no es aquel chaval que se subía a la moto como si nada después de una lesión. "Hace dos semanas tuve el típico bajoncillo que hay en las rehabilitaciones, que vas forzando un poquito más... y el cuerpo entonces te rectifica", explicaba. Toca tener paciencia y saber cuándo aflojar.

Esa madurez se nota. Hasta su entorno más cercano se ha sorprendido de cómo se toma ahora las cosas. José Luis Martínez se lo decía estos días: es la primera vez que le ve evolucionar con calma en una recuperación. Antes quería ganar a todos desde el primer día de entreno. Ahora prefiere ir "poco a poco" y admite que "la edad me ayuda a controlarme más".
Sobre los rivales, Marc no se fía de nadie. Sabe que lo que pasó el año pasado no tiene por qué repetirse. Pecco Bagnaia, Bezzecchi, su hermano Alex o el propio Acosta están en la lista. En MotoGP todo cambia muy rápido, incluso de una carrera a otra, como vimos en la gira asiática de la temporada pasada. Por eso prefiere ser cauto: "Pondremos desde a Pedro Acosta, Bezzecchi, Pecco, Alex... yo creo que estos serán los nombres".
También le han preguntado por esa curiosa unión de entrenamientos entre Maverick Viñales y Jorge Lorenzo. Marc lo ve como un "experimento" interesante y está a la expectativa. "Veremos cómo sale ese experimento. Iba a poner también en la lista a Viñales, pero me explayaba demasiado. Interesante, les he visto entrenar, están ilusionados. La respuesta de un binomio así lo dicen los resultados. Ganas le están poniendo", decía, apuntando que al final lo que mandan son los resultados.
Leer también: El día que Beirer frenó en seco a Pedro Acosta: "Si Maverick es 4º, tú no puedes culpar a la moto"
Ahora toca hacer las maletas para Malasia. El objetivo en Sepang es seguir mejorando técnicamente y acabar de ponerse a tono físicamente. Marc reconoce que hace una semana iba un poco rígido, pero las sensaciones están mejorando. "Ahora conozco el equipo, conozco la moto", dice.

