
Por fin tenemos l imagen que muchos estaban esperando. Marc Márquez ya rueda sobre asfalto. El actual campeón de MotoGP ha completado sus primeras vueltas en circuito de velocidad tras el calvario que ha supuesto su lesión de hombro. Han pasado bastantes semanas desde aquel accidente en el Gran Premio de Indonesia el pasado octubre, cuando un toque con Marco Bezzecchi en Mandalika le mandó directo al quirófano.
La recuperación del piloto de Cervera ha sido de manual, sin saltarse ni una sola página del guion. Todo ha ido muy medido. Primero tocó sudar la gota gorda con la bicicleta de montaña, después pasó a mancharse de barro haciendo dirt track y motocross, y ahora ha llegado el momento de la verdad: volver a sentir el tacto del asfalto.
El escenario elegido ha sido el Circuito Aspar, en Valencia. Allí se le ha visto rodando con una Ducati Panigale V2. Las sensaciones parecen haber vuelto rápido, tal y como el propio Marc ha compartido en sus redes sociales con un mensaje breve pero claro: "De vuelta a la moto y recuperando las sensaciones".
No ha estado solo en la pista. Michele Pirro, el probador de confianza de Ducati, ha estado rodando con él. A pesar de que el invierno aprieta, las condiciones permitieron trabajar. Según cuenta el propio Pirro a GPone.com: "Hacía frío, sí, pero la pista estaba en buenas condiciones. Comparado con Italia es ya algo".
El día nos ha dejado un detalle curioso. Marc no se conformó con su moto. En un momento dado, se subió a la Panigale V2 de Pirro, que lucía el dorsal número 1, para probar sus configuraciones y compararlas con las suyas. Buscaba diferencias, matices, ese trabajo fino que tanto le caracteriza.

Sobre la elección de la moto, Pirro tiene una explicación muy lógica para usar una V2 en lugar de una bestia de 1000 cc en este trazado. Lo explica así: "Se alcanzan velocidades demasiado altas y, si sucede algo, no hay suficiente espacio de escapatoria. La V2 es el mejor compromiso entre prestaciones y seguridad".
Y parece que la fórmula funciona, porque el probador confirmó el buen ritmo de Marc: "Marc ha rodado mucho, todo ha ido bien. Hemos dado también algunas vueltas juntos y se ha divertido mucho".
Desgraciadamente, la jornada tuvo una cruz bastante fea. Fermín Aldeguer, que también estaba entrenando allí, sufrió una caída por la mañana. Con el asfalto todavía muy frío, el murciano se fue al suelo y las noticias no son buenas: fractura de fémur. Pirro comentó el incidente: "La dinámica no está clarísima, pero ha sido una mala caída. Esperamos que pueda recuperarse pronto".

El ambiente en el trazado valenciano respiraba MotoGP. Además de ellos, se dejaron ver por allí Jorge Lorenzo, que ahora anda echando un cable a Maverick Viñales, quien también aprovechó para entrenar en las instalaciones. Mucho nivel junto en un día laborable cualquiera.
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Esto no para aquí. La acción sigue este mismo viernes y se espera que Álex Márquez se una al grupo para rodar junto a su hermano. Gresini todavía tiene que confirmar cuánto tiempo estará fuera Aldeguer, pero el reloj corre. El test de Sepang arranca el 3 de febrero y queda menos de un mes. Pirro, por su parte, ya avisa de que siguen currando a tope: "Aquí se sigue trabajando. La moto de Marc está casi lista y mañana será verdaderamente bellísima".

