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Brasil lleva mucho tiempo esperando esto y por fin ha ocurrido. Diogo Moreira ha puesto su nombre con letras doradas en los libros de historia del motociclismo al convertirse en el primer piloto de su país que gana un Mundial en el paddock de MotoGP. El título de Moto2 de 2025 ya descansa en sus vitrinas tras una temporada que ha tenido de todo.
El camino del piloto del Italtrans Racing Team ha sido una auténtica montaña rusa de emociones. Ha tenido que pelear cada punto contra un Manu González que no se lo puso nada fácil. Moreira tiró de regularidad y de saber estar, sumando cuatro victorias y nueve podios que fueron claves para mantener sus opciones intactas hasta el final del calendario.
La traca final llegó en Valencia. Lejos de ponerse nervioso, el brasileño sacó la calculadora y gestionó la carrera del Ricardo Tormo con una frialdad asombrosa para sus 21 años. Cruzó la meta undécimo, un resultado discreto pero suficiente para sentenciar el campeonato y dejar a González sin opciones de réplica.
Ahora toca pensar en lo que viene, que no es poco. Moreira da el salto a la categoría reina en 2026 de la mano del LCR Honda. Un desafío mayúsculo teniendo en cuenta cómo está el patio en la marca japonesa, pero hay quien confía ciegamente en sus posibilidades. Pedro Acosta, que de talento sabe un rato, ya le tenía echado el ojo mucho antes de verle levantar la corona de la clase intermedia.
El Tiburón de Mazarrón tiene muy claro por qué Diogo va a ir rápido. Para el murciano, la clave está en lo que el brasileño es capaz de hacer cuando se acaba el asfalto. "El chico tiene mucho talento, seguro, solo tienes que ver sus vídeos haciendo flat track, supermoto, motocross o lo que sea. Es rápido en todas las disciplinas", aseguraba Acosta al ser preguntado por su nuevo rival en la parrilla.
Esa habilidad para derrapar y controlar la moto en condiciones complicadas ya la ha demostrado ante los mejores. En el Rancho de Valentino Rossi se mueven como peces en el agua. De hecho, en enero de 2025 Moreira formó parte del primer equipo no italiano que ganaba los 100 km de los Campeones. Y en la edición de diciembre volvió a estar arriba, terminando segundo pegado a la dupla de Pecco Bagnaia.

Acosta también ha querido ser honesto sobre lo que le espera a Moreira al subirse a la RC213V. El piloto de KTM es consciente de la realidad y ha comentado: "No creo que sea tan competitivo desde el primer día, por lo que he leído sobre dónde irá, pero tarde o temprano, puede ser competitivo". Una dosis de realidad necesaria para rebajar las expectativas iniciales.
Aun así, para Pedro el valor de Moreira no reside en el título que acaba de ganar, sino en sus manos. El español está convencido de que su adaptación será buena, independientemente del palmarés. "Incluso si llegara a MotoGP sin ganar un campeonato, sería bueno porque no habrá olvidado cómo pilotar una moto", sentenciaba el bicampeón del mundo.
Falta muy poco para verles compartir pista. Honda se beneficia del sistema de concesiones, y aunque ha pasado al rango C, Moreira podrá estrenarse como rookie en el Shakedown de Sepang. Apuntad las fechas: del 29 al 31 de enero rodará en Malasia antes de que llegue el grueso de la parrilla para el test oficial del 4 de febrero.
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Allí empezará otra guerra interesante. Moreira no estará solo en la lucha por ser el novato del año. Tendrá enfrente a todo un hueso duro de roer: Toprak Razgatlioglu. El turco llega desde Superbikes con la Yamaha del Pramac y promete dar mucho juego.

