
Italjet parece empeñada en convertir cada semáforo en una parrilla de salida. Los italianos han decidido que su monstruosa 700 necesitaba una hermana mediana, pero igual de radical. El resultado es la Dragster 459 Twin SmartShift, un híbrido mecánico que borra casi por completo la frontera entre un scooter y una moto deportiva convencional.
La estética no engaña a nadie. Hereda directamente las líneas de la variante 700 que pudimos probar hace unas semanas, incluyendo esos agresivos alerones delanteros y la doble salida de escape bajo el colín. Estamos ante una máquina que entra por los ojos y que busca posicionarse en un terreno de nadie, ofreciendo la comodidad teórica de un scooter pero con una arquitectura de moto de verdad.
Bajo ese chasis multitubular al desnudo se esconde un motor bicilíndrico en paralelo de 449 cc con doble árbol de levas. No es un propulsor cualquiera para ir a por el pan: rinde 48 cv (35 kW) a 9.500 revoluciones y ofrece un par motor de 41 Nm a 8.000 vueltas.
La verdadera magia de este modelo reside en su transmisión. Olvídate del clásico variador continuo de los scooters de toda la vida. La marca ha implementado el sistema SmartShift, una caja de cambios semiautomática que utiliza actuadores electrónicos para gestionar tanto el embrague como el cambio de marchas.
El piloto tiene el control total sin complicaciones mecánicas. Puedes dejar que la moto gestione las marchas en modo totalmente automático o tomar el mando tú mismo mediante unos botones situados en la piña izquierda del manillar. El sistema es tan avanzado que se adapta a tu forma de conducir y compensa incluso el desgaste de los componentes para mantener el rendimiento.
Al no existir maneta de embrague, la mano izquierda queda libre para gestionar el freno trasero, manteniendo la configuración típica de scooter. Sin embargo, la postura de conducción dice otra cosa: las estriberas están situadas en una posición media, idéntica a la de una moto naked, lo que cambia por completo la ergonomía y la actitud al atacar las curvas.


La parte ciclo acompaña estas pretensiones deportivas con componentes de primer nivel. Marzocchi firma las suspensiones en ambos ejes, destacando una horquilla invertida totalmente ajustable en el tren delantero. Detrás, la tecnología sube de nivel con el sistema ISAS (Italjet Stiffness Adjustment System), una solución inspirada en MotoGP que permite ajustar la rigidez de la suspensión trasera para adaptarla a un uso urbano o a una conducción deportiva extrema.
Es importante destacar que la practicidad ha sido sacrificada en beneficio del diseño y el rendimiento. El motor va situado en posición central y transmite la fuerza a la rueda trasera de 15 pulgadas mediante una cadena, igual que en una moto convencional. Esto implica que no hay hueco bajo el asiento para guardar el casco.

Desde la propia marca definen este concepto con una declaración de intenciones muy clara: "Intransigente. Agresiva. Inteligente". Para Italjet, este modelo representa la evolución de su filosofía, llevando su ADN agresivo de diseño italiano a un público que busca emociones fuertes sin renunciar a la tecnología.
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Si ya estás pensando en hacerle un hueco en el garaje, te tocará esperar un poco. La disponibilidad global está programada para marzo de 2026. El precio estimado rondará los 9.900 euros en Italia, una cifra que variará ligeramente en nuestro mercado dependiendo de los impuestos de matriculación.

