
El podio conseguido por Raúl Fernández en el Circuit Ricardo Tormo no es solo un trofeo más, es la confirmación del gran paso adelante que el piloto madrileño ha dado este curso. El integrante del Trackhouse Racing cerró la temporada 2025 de MotoGP con un espectacular segundo puesto en Cheste, un resultado casi impensable si se tiene en cuenta que hace apenas siete días su participación estaba casi descartada.
El piloto español llegaba a Valencia con el hombro izquierdo maltrecho tras una dura caída en los libres de Portimao. Pero en la última carrera del año, apretó los dientes, se subió a la Aprilia y no solo aguantó, sino que luchó por la victoria hasta la última curva.
Terminó a solo seis décimas del ganador, Marco Bezzecchi. Fue un duelo de desgaste. Fernández se pegó a la zaga del italiano, estudiando cada trazada, buscando un hueco que nunca llegó a abrirse del todo.
"Me sabe mal, lo he intentado hasta el final", confesó el #25 a los micrófonos de DAZN nada más bajarse de la moto. Explicó por qué no pudo lanzar el hachazo definitivo: "Había dos curvas en las que Marco traccionaba mejor que yo, lo he intentado por si cometía algún error, no podía acercarme a menos de dos décimas porque había algunas curvas en las que hacía muchísimo la goma".
El esfuerzo fue titánico. Fernández admitió que el físico dijo basta en el tramo final. "Gracias al equipo de Quirón he podido correr casi al 100%", agradeció, "pero es verdad que en las últimas cuatro vueltas sentía mucho dolor".
El dolor era evidente, especialmente en los cambios de dirección más exigentes. "En la zona del curvone no podía hacer bien el 'pick-up' (levantar la moto) porque me dolía un poco", detalló. Sin embargo, en esos momentos, "podía más el intentar coger a Marco que el propio dolor".
La alegría para los Fernández, además, fue por partida doble. Este podio coronaba un domingo perfecto para la familia, ya que horas antes su hermano, Adrián Fernández, había logrado su primera victoria en el mundial de Moto3 en este mismo trazado.
An INCREDIBLE ride by @25RaulFernandez 🥈
— MotoGP™🏁 (@MotoGP) November 16, 2025
And what a tribute to his Valencia helmet 🫶#ValenciaGP 🏁 pic.twitter.com/IcnHg2bbsj
"Este podio se lo dedico a mis padres, que por fin hemos conseguido que mi hermano ganara", dijo un Raúl visiblemente emocionado. "Mis padres tienen mucho mérito de aguantarnos cuando los malos momentos no salen. Es parte de ellos y del equipo".
El madrileño cierra el año 10º en la general, pero este podio, sumado a su brillante victoria en Australia, confirma el paso adelante. Es la culminación de una remontada personal y deportiva tras un inicio de 2025 que fue "un momento crítico para mí". "Venía pasándolo muy mal", reconoció con sinceridad. "Ha sido la temporada en la que hemos conseguido darle la vuelta. Con trabajo, esfuerzo, intentando ser una piña, lo hemos sacado adelante. Yo siempre he confiado en el equipo y en Aprilia en los malos momentos. Ninguno hemos tirado la toalla".
La clave, según él, fue el trabajo técnico que empezó en el test de Misano. "Encontramos un poquito más", y desde entonces, la moto ha sido otra. "La moto funciona muy bien, sobre todo con esta goma media, la moto vuela... Fabiano (Sterlacchini, Director Técnico de Aprilia) está haciendo un trabajo increíble".
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La temporada 2025, que corona a Marc Márquez como campeón, es historia. Bezzecchi, con su victoria, se aseguró el tercer puesto de la general. Pero el gran titular en clave española es la recuperación de Raúl Fernández. De cara a 2026, mantiene la cautela, pero lanza un aviso: "Me falta mucha experiencia, no creo que pueda luchar por un mundial, pero asomar la cabeza en algunas carreras y dar guerra, creo que sí".

