Pol Espargaró no se ha mordido la lengua. En su papel actual como probador de KTM y analista en DAZN, el piloto español ha hecho una radiografía bastante cruda del momento que vive MotoGP con una parrilla más apretada que nunca, una Ducati limitada por el sistema de concesiones… y, especialmente, un nombre propio que empieza a asustar dentro del paddock y que conoce muy bien ya de la órbita KTM, Pedro Acosta.
El de Granollers parte de una idea clara: el equilibrio en la categoría ha cambiado, y argumenta que no precisamente porque Ducati haya dado un paso atrás por sí misma: “Está bien decir que Ducati está en dificultades, pero debemos ser conscientes de que lleva mucho tiempo estancada”, explica. Para Pol, la clave está en las restricciones técnicas: “No han podido tocar el motor, la aerodinámica apenas se puede modificar y los parámetros son muy limitados”.
Mientras tanto, el resto ha aprovechado el margen que ofrece el reglamento: “Todos los demás fabricantes tienen ventaja, con más días de test y mejoras claras. Ese sistema de concesiones está precisamente para poner obstáculos a quien va por delante”, añade. El resultado, según él, es evidente: que Aprilia ha dado un paso adelante real y KTM se ha acercado, aunque todavía con margen, y aviso a navegantes, lanza una advertencia: “En 2027 todo volverá a empezar de cero”.
En clave KTM, de quien Espargaró es probador, reconoce avances pero también carencias que siguen marcando la diferencia: “Hemos mejorado el comportamiento, la estabilidad aerodinámica, el agarre… pero siempre hay un ‘pero’”, admite. Y ese “pero” tiene nombre: “Nos falta velocidad punta, y eso Pedro lo ha sufrido mucho”, critica.
Y ahí aparece el otro gran protagonista de sus declaraciones: Pedro Acosta. Pol no escatima elogios hacia el murciano: “Es único. Tiene un talento excepcional y una forma de pilotar absolutamente distinta”. Pero va más allá del halago y también lanza un aviso interno en KTM: “Si perdemos a Pedro, perdemos mucho. No solo resultados, también cosas que no se ven”.
Sobre el futuro, la combinación que más ruido genera en el paddock tampoco la esquiva. Una hipotética dupla entre Marc Márquez y Pedro Acosta es, para él, una amenaza directa: “Si eso sucede, será el presente y el futuro juntos… y un desastre para todos los demás”. Una frase que resume perfectamente el temor que empieza a crecer en el campeonato.
También hubo tiempo para hablar de Pecco Bagnaia, al que ve atrapado en una especie de bucle mental y competitivo: “No es un piloto pasivo, lo intenta, hay chispas… pero no lo consigue. Un cambio le vendría bien. Salir de su zona de confort podría ayudarle, como le pasó a Bezzecchi”.
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En cuanto a Márquez, Pol pide cautela antes de sacar conclusiones: “No sabemos si hay un problema físico real, aunque se ha especulado con el hombro. Lo que sí parece claro es que no está encontrando esa ventaja extra que siempre tenía”. Aun así, confía en su reacción: “Creo que veremos a un Marc mucho mejor en Europa”.

