
Madrid ya tiene un nuevo punto de encuentro para los amantes de las motos que promete quedarse muchos años en el calendario. El salón Madrid X Moto ha cerrado su primera edición en Parla con una asistencia masiva de más de 18.888 visitantes, superando las previsiones iniciales. Del 10 al 12 de abril, el recinto de La Torre-Ciudad del Conductor fue un hervidero de gente buscando su próxima moto o simplemente disfrutando de un fin de semana entre amigos.
Lo que se ha vivido estos días en Parla no ha sido la típica feria donde solo vas a mirar motos detrás de una valla. Los más de 70 expositores han apostado por un modelo donde el trato directo entre el vendedor y el cliente es lo principal. Es una noticia excelente para el sector, ya que el evento ha servido para cerrar ventas allí mismo y poner en contacto a los concesionarios con gente que realmente quiere renovar su montura o comprarse su primera moto.
Jordi Bracons y Pablo Elvira, los responsables de la organización, están muy satisfechos con la acogida. Tienen claro que esto es solo el principio de un proyecto a largo plazo. Según sus propias palabras: "Hemos venido para quedarnos, desde mañana trabajaremos ya en la siguiente edición. Tenemos la ruta, ahora queremos crecer". Con esta declaración de intenciones, queda claro que ya están pensando en cómo mejorar para el 2027.
En los dos pabellones que sumaban 5.000 metros cuadrados, más toda la zona exterior, hubo espacio para todo. Se pudieron ver novedades muy esperadas en este 2026, como la nueva BMW F450GS, que se estrenaba físicamente en España, o la Yamaha Ténéré World Wide. Además de las marcas grandes, el salón dio mucho peso a la movilidad eléctrica y al equipamiento outlet, algo que siempre agradece el bolsillo del motorista.
La parte más divertida fue, sin duda, la de las experiencias. Se organizaron más de 40 actividades diferentes, desde pruebas de producto con monitores hasta exhibiciones de pilotos de trial y stunt. El espectáculo de Narcís Roca fue uno de los momentos donde más gente se acumuló para ver sus acrobacias, aunque las rutas por los alrededores también tuvieron mucho éxito.
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El evento también sirvió para aprender cosas útiles. Por ejemplo, la gente de AFANE estuvo concienciando sobre lo importante que es llevar los neumáticos en buen estado, repartiendo incluso medidores de desgaste. También hubo talleres de primeros auxilios específicos para motoristas, algo que nunca viene mal saber por si nos encontramos con un susto en la carretera.
Los estudiantes de ingeniería también tuvieron su hueco. Varias universidades de Madrid enseñaron sus prototipos de MotoStudent, unas motos de competición diseñadas y fabricadas por ellos mismos. Es genial ver cómo los futuros ingenieros ya están aplicando soluciones innovadoras, ya sea en motores de gasolina o en sistemas eléctricos de última generación.
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Para los que buscaban un plan más relajado, el "village" fue el sitio ideal. Hubo música en directo y una oferta gastronómica muy nuestra, con un arroz con costillas preparado por el Moto Club Los Pelijas que volaba cada día. Fue el lugar perfecto para charlar con otros moteros y compartir rutas mientras descansabas un poco de tanto ajetreo por los pabellones.
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El tema del aparcamiento también se gestionó bien. Se habilitaron más de mil plazas gratuitas para motos que estuvieron a tope durante casi todo el fin de semana. Al final, los datos de las encuestas dicen que ocho de cada diez empresas quieren volver el año que viene, lo que confirma que Madrid X Moto ha caído de pie en su estreno.

