
Ya no hace falta estar en la parrilla de MotoGP para sentir la potencia de los frenos carbocerámicos en una moto. Brembo ha lanzado su nueva tecnología Hyction, los primeros discos de este material que están homologados para rodar por carretera abierta. Esta novedad llega montada de serie en la espectacular Ducati Superleggera V4 Centenario, marcando un antes y un después en lo que a componentes de calle se refiere.
El nombre elegido, Hyction, viene de juntar las palabras "hyper" y "action". Básicamente, Brembo ha cogido el material que usan los coches más rápidos del mundo y lo ha rediseñado por completo para que funcione en una moto. Estos discos mezclan carbono con fibras, silicio y carburo de silicio. Gracias a esta combinación, el freno aguanta muchísimo mejor el calor y no pierde tacto aunque le demos un uso muy intenso en una zona de curvas.
Lo que más va a notar quien se suba a la nueva Superleggera es lo ligera que se siente la dirección. Cada disco delantero de 340 mm pesa solo 1,3 kilos. Esto significa que se ahorran 450 gramos por disco en comparación con uno de acero de toda la vida. Al quitar casi un kilo de peso en la rueda delantera, la inercia baja un 40%, por lo que la moto entra en las curvas mucho más rápido y obedece mejor a nuestras órdenes sobre el manillar.
Para que el calor no sea un problema, el disco tiene 132 agujeros de ventilación colocados estratégicamente. Además, la parte central (la campana) es de aluminio y tiene un diseño asimétrico muy curioso que ayuda a que el conjunto sea rígido pero muy liviano. Todo este sistema utiliza una tecnología flotante que viene directamente del Mundial de Motociclismo para asegurar que el rendimiento sea constante.
Para sacar provecho a estos discos de carbono, Brembo ha fabricado la pinza GP4-HY. Está hecha de una sola pieza de aluminio y esconde un truco en su interior: las pastillas se mueven de forma oblicua. Esto sirve para que, apretando la maneta con la misma fuerza de siempre, la frenada sea mucho más potente.


Dentro de la pinza encontramos pistones de diferentes tamaños (30 mm y 34 mm) que trabajan con un compuesto de pastillas orgánicas creado exclusivamente para este sistema carbocerámico. También lleva un muelle especial que separa las pastillas del disco en cuanto soltamos el freno. Así se evita que la moto se quede frenada por el roce residual y se mejora la respuesta al volver a acelerar.
Aunque el protagonismo se lo lleva la parte delantera, el freno trasero también tiene su miga. Es un disco de acero de 223 mm, pero cuenta con una campana de aluminio y unos casquillos que también son de aluminio en lugar de acero. Es una solución que se ve mucho en las carreras y que ayuda a que el freno de atrás sea más preciso y fácil de dosificar.
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El conjunto se completa con la bomba de freno MCS, que ya conocemos de otros modelos de gama alta. Permite ajustar la distancia de la maneta y el recorrido de forma sencilla, para que cada motorista deje el tacto del freno a su gusto.
De momento, la firma italiana no ha informado del precio ni de la disponibilidad de sus nuevos discos carbocerámicos Hyction.

