
QJMotor tiene entre manos un proyecto que podría acabar siendo un auténtico pelotazo en el segmento de motos cruiser de media cilindrada. Si el año pasado en el EICMA nos dejaron con la miel en los labios con su prototipo Equus, ahora sabemos que esa idea ha evolucionado hacia algo mucho más real y contundente. Los últimos diseños que han salido a la luz muestran una custom con motor V4 que tiene una pinta espectacular y que podría llegar a los concesionarios antes de lo que pensamos.
Lo que vemos en los papeles no es una copia directa de aquel prototipo de estilo café racer, sino una adaptación mucho más cómoda y rutera. El estudio italiano C-Creative, que ya ha trabajado en otros modelos de la marca, parece haber dado en el clavo con una estética que mezcla lo clásico con toques muy modernos. Es una moto larga, bajita y con ese músculo que solo te da un motor de cuatro cilindros en V.
El faro delantero es uno de esos detalles que te hace girar la cabeza. Tiene un pequeño foco LED en el centro y un anillo de luz alrededor que le da una personalidad muy marcada. Justo detrás aparece un depósito de gasolina más estilizado de lo que QJMotor nos tiene acostumbrados, marcando una línea lateral que fluye muy bien hasta el asiento.
Si hablamos del chasis, hay una mezcla interesante. Aunque parece que lleva piezas de aluminio a la vista, estas podrían ser más decorativas que estructurales. Por debajo se adivina un bastidor de acero más tradicional que es el que realmente aguanta todo el peso y la potencia.
Pero lo más importante está en el motor. Al principio se pensaba que usaría el bloque de 561 cc que ya conocemos, pero las nuevas imágenes revelan algo mucho más grande. Comparando las formas y el tamaño de las culatas, todo apunta a que estamos ante un motor que podría rondar los 1.000 cc o incluso los 1.200 cc.

En un momento en el que muchas marcas se vuelven locas con los cambios automáticos, aquí nos encontramos con lo de siempre: embrague y palanca de cambios de toda la vida. Es una alegría para los que disfrutan del tacto mecánico y de decidir exactamente cuándo subir de marcha. Además, la transmisión final es por correa, lo que significa que nos olvidamos de la grasa y de tensar la cadena cada poco tiempo.
Para que la moto se comporte bien en carretera, han echado mano de socios conocidos. Los frenos los firma la china Hangte, con pinzas de cuatro pistones que muerden dos discos delanteros. La suspensión, por lo que se ve en los bocetos, parece que vuelve a ser cosa de Marzocchi, una marca que suele trabajar muy bien con QJMotor y que garantiza un mínimo de calidad y confort.

En el manillar no hay complicaciones innecesarias. Han puesto un solo reloj circular que seguramente sea una pantalla TFT con toda la información necesaria. Se mantiene la llave de contacto convencional, así que nada de sistemas inalámbricos que a veces dan más guerra de la cuenta. También han tenido el detalle de poner una toma de 12 voltios a mano por si necesitamos cargar el móvil o conectar un GPS.
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Teniendo en cuenta cómo trabaja QJMotor, lo más probable es que veamos el modelo definitivo rodando por las ferias este mismo año para lanzarse oficialmente como modelo de 2027. Conociendo sus precios, es muy posible que estemos ante una de las mejores opciones para tener una custom de gran cilindrada sin tener que pedir una hipoteca.

