
La guerra de las naked de media cilindrada tiene un nuevo protagonista que va directo a la línea de flotación de las marcas japonesas. La CFMOTO 800NK aterriza en los concesionarios españoles como la opción de 95 CV más barata del mercado actual. Es una moto que no solo busca convencer por el bolsillo, porque llega con un equipamiento de serie que pone en aprietos a rivales que cuestan varios miles de euros más.
La clave de esta moto está en su interior. Utiliza un motor bicilíndrico de 799 cc que hereda la tecnología de KTM, fruto de la alianza que mantienen ambas marcas. Este bloque rinde 94 CV a 9.250 rpm, quedándose justo en el límite legal para poder limitarse y ser conducida con el carnet A2. Es un motor con garra que empuja con fuerza desde abajo gracias a sus 79 Nm de par.
A pesar de tener un ADN deportivo, la marca ha trabajado para que no sea una moto gastona. El consumo homologado se queda en los 5 litros a los 100 kilómetros, una cifra bastante contenida si tenemos en cuenta lo que corre. El conjunto se completa con una electrónica muy completa para su rango de precio, incluyendo tres modos de conducción: Street, Sport y Rain.
Para que la conducción sea más sencilla y segura, viene equipada de serie con control de tracción y embrague antirrebote. También incluye un sistema de cambio rápido Quickshifter, que permite subir y bajar marchas sin tocar el embrague, y un control de crucero que se agradece bastante cuando toca hacer kilómetros por autovía.
En la parte ciclo, CFMOTO no ha querido jugársela con marcas desconocidas. Las suspensiones las firma la japonesa KYB, con una horquilla invertida delantera de 43 mm que es totalmente ajustable. Los frenos también tienen nombre propio: J.Juan. Monta dos discos delanteros de 320 mm con pinzas radiales que aseguran una frenada potente y con buen tacto.


Todo esto ayuda a que los 186 kgs que pesa la moto en vacío se muevan con una agilidad sorprendente, situándola como una de las más ligeras de su categoría en este 2026.
La gama se divide en dos acabados: la 800NK Sport y la 800NK Advance. La mayor diferencia entre ambas está en el equipamiento tecnológico. Mientras que la Sport es más sencilla, la Advance monta una enorme pantalla táctil de ocho pulgadas colocada verticalmente. Parece casi una tableta pegada al manillar y permite conectar el móvil para ver las notificaciones o usar el navegador.

Esta versión superior también añade extras interesantes como el arranque por proximidad (sin llave) y un amortiguador de dirección para dar más estabilidad cuando se rueda rápido. Ambas están disponibles en colores gris y negro, y vienen con una garantía oficial de tres años que da bastante tranquilidad a los nuevos compradores.
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Lo más llamativo es ver dónde se sitúa frente a sus rivales. La 800NK Sport cuesta 7.495 €, mientras que la Advance sube a los 8.195 €. Si echamos un ojo a la competencia, la diferencia es clara. Por ejemplo, una BMW F900R roza los 10.000 € y una Yamaha MT-09, en su versión limitable, se va por encima de los 11.000 €, lo que deja a la CFMOTO en una posición muy ventajosa. Incluso frente a la Honda Hornet o la propia KTM Duke 790, la moto china ofrece más equipamiento por menos dinero.

