
El Mundial de MotoGP 2026 ha arrancado con un guion que nadie se esperaba. Ducati, la marca que nos tenía acostumbrados a copar todos los podios, se ha pegado un golpe de realidad en el circuito de Buriram. Después de años dominando con mano de hierro, los de Borgo Panigale se han ido de Tailandia con un sabor de boca muy amargo y unos resultados que rompen rachas que parecían eternas.
Las estadísticas son demoledoras. Hacía 88 carreras que siempre había, al menos, una Ducati en el podio. Además, después de 102 Grandes Premios, la marca italiana se ha quedado fuera de los cinco primeros puestos. El mejor clasificado fue Fabio Di Giannantonio, que terminó sexto, seguido de Morbidelli en octava posición y un Pecco Bagnaia que no pasó del noveno lugar.
Gigi Dall’Igna, el cerebro detrás de las máquinas rojas, ha dado la cara para analizar lo ocurrido. Lejos de buscar excusas, el ingeniero italiano ha reconocido que el nivel de la competencia ha subido mucho. "Este campeonato se perfila como exigente y emocionante, con expectativas ya altas a la espera de los próximos retos", ha comentado el jefe de Ducati tras ver cómo las Aprilia les pasaban por encima.
Para Dall’Igna, lo que hemos visto en pista no es una sorpresa absoluta, sino algo que ya se venía oliendo desde los test de pretemporada. El jefe técnico ha querido felicitar a sus rivales por el trabajo bien hecho. "En primer lugar, felicidades a nuestros oponentes que se han impuesto con pleno mérito. Su competitividad no sorprende", ha afirmado con total sinceridad.
A pesar de los malos datos, en el box de Ducati no quieren que cunda el pánico. Saben que un mal fin de semana lo tiene cualquiera, incluso los mejores. "Esto significa que debemos cerrar la brecha rápidamente. Somos conscientes de ello y no nos dejaremos llevar por el pánico", ha explicado Gigi, tratando de transmitir tranquilidad a sus pilotos y a los aficionados.
El bajón de rendimiento en Tailandia se ve como algo estadísticamente posible después de tanto tiempo ganando. Dall’Igna cree que es parte del juego y que lo importante es reaccionar rápido. "Se trata de un ciclo natural, un bajón de rendimiento puede ocurrir, especialmente después de un periodo tan largo de éxitos continuos", ha añadido para quitarle hierro al asunto.

El plan ahora es encerrarse en el taller y analizar cada dato que han recogido en Buriram. No hay tiempo que perder porque el calendario de 2026 no da tregua. "Nuestros esfuerzos ahora se centran en el análisis de datos y en la introducción de mejoras en la configuración de cara a las próximas carreras para garantizar a nuestros pilotos una mayor competitividad", ha detallado el ingeniero.
Gigi también ha recordado que el Mundial es una carrera de fondo y que un tropiezo inicial no define el final de la temporada. Quedan muchas pistas diferentes por delante y Ducati confía en su capacidad de reacción. "Hay mucho trabajo por hacer, pero somos conscientes de que esta era solo la primera carrera del año. El calendario es largo y tiene circuitos distintos", ha matizado.
Marc Márquez fue uno de los que más sufrió en Tailandia, quedándose fuera de combate cuando peleaba por el podio por culpa de un inesperado pinchazo. Dall’Igna ha salido en defensa del piloto español, asegurando que estaba corriendo con la cabeza fría. "En resumen, era una carrera que sabíamos que debíamos gestionar con inteligencia. Marc estaba haciendo precisamente eso, poniendo todo su corazón y su cabeza", ha explicado sobre el abandono del 93.
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La suerte no estuvo del lado de Márquez, que ya venía tocado por una decisión de los comisarios en la carrera Sprint del sábado que le hizo perder la victoria en beneficio de Pedro Acosta. "Sin embargo, tuvo mucha mala suerte, primero en la Sprint Race, donde una decisión discutible de la dirección de carrera le costó la victoria, y luego en el GP donde el podio estaba a su alcance antes de verse obligado a retirarse", ha concluido el jefe de filas.

