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Hace 8 años alguien se agobió mucho con el tráfico. Inventó un scooter anfibio para escapar de él

Publicado el 02/05/2026 en Otras noticias

  • El Biski fue un scooter anfibio capaz de rodar a 130 km/h en carretera y navegar a 37 nudos en el agua
  • Un botón permitía cambiar la tracción de la rueda trasera a un sistema de propulsión a chorro
  • Pese al boom inicial, acabó quedándose como un capricho tecnológico sin recorrido comercial

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Hubo un momento en el que alguien pensó que la mejor forma de esquivar el tráfico no era evitarlo… sino directamente salirse de la carretera, muy a lo capítulo de Los Simpson. Así nació el Biski, un invento tan loco como fascinante que prometía convertir cualquier río en una vía rápida alternativa.

Desarrollado en Reino Unido tras varios y serios años de trabajo, este scooter anfibio apareció en 2018 como una solución futurista para la movilidad urbana. La idea era simple sobre el papel: conducir por asfalto como una moto y, al llegar al agua, seguir el trayecto sin detenerse. En la práctica, era otra historia.

El funcionamiento era tan llamativo como sencillo: simplemente bastaba con pulsar un botón en el manillar para que el sistema cambiara completamente y la tracción dejaba de ir a la rueda trasera y pasaba a un propulsor a chorro, transformando el scooter en una especie de moto acuática. Todo ello impulsado por un motor bicilíndrico de unos 55 CV.

Sobre el papel, las cifras acompañaban, pues podía alcanzar unos 130 km/h en carretera y cerca de 70 km/h sobre el agua (37 nudos), con una capacidad de planeo en apenas cinco segundos si las condiciones eran favorables. Si bien no era una superbike, y tampoco lo pretendía, su terreno era otro, pero la idea no pareció gustarle a todo el mundo.

Claro que todo tenía un precio, literalmente además: el Biski se lanzó por más de 50.000 euros, una cifra que ya lo colocaba directamente fuera del alcance de la mayoría. Y no solo eso: sus dimensiones, el peso cercano a los 240 kg y ese voluminoso “casco” necesario para flotar lo hacían poco práctico en ciudad. Evidentemente, ese diseño tampoco ayudaba a pasar desapercibido porque era más cercano a una moto de agua que a un scooter tradicional, y el Biski parecía sacado de un prototipo más que de un concesionario. Eso sí, donde realmente brillaba era en el agua, donde su comportamiento resultaba mucho más convincente que sobre el asfalto.

Durante un tiempo, el proyecto generó bastante ruido. Se habló incluso de su expansión a otros países y muchos imaginaron ciudades donde cruzar un río sería tan normal como coger una rotonda, pero la ficción acabó superando a lo realista del asunto porque las complejidades legales, las homologaciones y su propio planteamiento limitaron mucho su expansión. Al final, el Biski se quedó en lo que realmente era: un ejercicio de ingeniería brillante, pero difícil de encajar en el día a día.

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Hoy, su fabricante sigue trabajando en vehículos anfibios, pero enfocados a usos mucho más prácticos, como rescate o aplicaciones gubernamentales. Mientras tanto, el Biski ha quedado como un recuerdo curioso de una época en la que parecía que cualquier idea (por extraña que fuera) podía convertirse en la próxima revolución.

Tags: Biski, scooter anfibio, Gibbs Amphibians, moto agua, movilidad urbana, inventos motos, scooter raro, tecnología moto.


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