
La actividad en el Mundial de MotoGP no se detiene ni siquiera cuando los semáforos se apagan por obligación. Aprovechando el hueco de tres semanas que ha dejado el aplazamiento del GP de Qatar por los conflictos en Oriente Próximo, el equipo HRC ha hecho las maletas y se ha plantado en Malasia. En el circuito de Sepang, los ingenieros de Honda buscan las respuestas que tanto necesitan, trabajando duro bajo un sol de justicia y lejos de las cámaras habituales.
Esta vez el tiempo se ha portado bien con la marca del ala dorada. A diferencia de lo que pasó en los test de diciembre de 2025, donde la lluvia no dejó de molestar y arruinó el plan de trabajo, ahora los pilotos se han encontrado con la pista seca. Esto es fundamental para que los datos sean fiables y para poder exprimir las motos al máximo en un momento donde Honda no puede permitirse perder ni un minuto.
El gran protagonista de estas jornadas es Aleix Espargaró. El de Granollers, que llegó a Honda en 2025 de la mano del gurú técnico Romano Albesiano, ha sido el encargado de confirmar que están allí. A través de sus redes sociales, Aleix ha compartido varias fotos que dejan claro que está metido de lleno en su papel de probador, una pieza que en HRC consideran vital para volver a lo más alto.
A su lado está Takaaki Nakagami. El piloto japonés ha sido, hasta ahora, el que más horas ha pasado encima del prototipo de 850 cc, esa moto que marcará el inicio de una nueva era en 2027. En las imágenes que ha subido Espargaró se ve una moto bastante pixelada para esconder los secretos, pero todo apunta a que es esa nueva máquina la que ya está rodando y devorando kilómetros en el trazado malasio.

De momento, existe la duda de si Aleix ya se ha subido a la moto pequeña o si todavía sigue centrado en mejorar la actual. El plan que tenían en Honda era que el español no tocara la 850 cc hasta bien entrada la temporada, dejando que Nakagami hiciera el trabajo sucio inicial. La prioridad sigue siendo que la moto de este 2026 deje de dar tantos quebraderos de cabeza a los pilotos oficiales.
El propio Aleix ya dejó claro hace unos meses cómo se iban a repartir el trabajo en el garaje de pruebas. Sus palabras fueron directas: "La idea es que Taka trabaje con la 850 y los Pirelli al menos durante los tres primeros meses de 2026. Yo, por petición de Romano Albesiano, seguiré centrado en la moto actual de este año durante ese mismo tiempo. No será hasta la segunda mitad de 2026 cuando yo también pase a trabajar en el proyecto de la 850".
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Este reparto de tareas tiene toda la lógica del mundo. Honda necesita que la moto que están llevando Luca Marini y Joan Mir ahora mismo mejore, especialmente en temas de aerodinámica y chasis, porque los resultados en este inicio de 2026 están siendo bastante discretos. Pero, a la vez, no pueden dejar de mirar de reojo a 2027, porque ese cambio de reglamento es su gran oportunidad para volver a ganar.

