
Correr en Tailandia nunca es fácil, pero lo que ha mostrado Alex Rins tras bajarse de su Yamaha V4 en el circuito de Chang pone los pelos de punta. El piloto español no quiso dar la habitual rueda de prensa tras la carrera, prefirió que los datos hablaran por él. El esfuerzo físico que exige la nueva moto de los diapasones bajo el calor sofocante de Buriram es, simplemente, de otro planeta.
Rins terminó en la 15ª posición, sumando un punto que sabe a poco para el trabajo que hay detrás. Para que nos hagamos una idea de la paliza, el barcelonés compartió una gráfica de su frecuencia cardíaca durante los 40 minutos de competición. El resultado asusta: una media de 183 pulsaciones por minuto y un pico máximo de 205. Es el límite absoluto del corazón humano.
"Hicimos todo lo que pudimos hoy. Así es como se ve cuando das tu 100%", escribió el piloto en sus redes sociales. Con este mensaje, Rins dejó claro que, aunque los resultados todavía no acompañen, el compromiso con el proyecto de la V4 es total. No es solo ir rápido, es aguantar encima de una bestia que todavía no es dócil en unas condiciones climáticas que rozan lo inhumano.
La carrera fue un ejercicio de supervivencia. Fabio Quartararo, su compañero de equipo, cruzó la meta 14º, apenas dos segundos por delante de Rins. Los dos sufrieron lo indecible para gestionar el desgaste de las gomas y la temperatura del motor. Yamaha está en pleno proceso de reconstrucción y cada kilómetro cuenta, aunque el cuerpo de los pilotos pague el peaje.
"Fue una carrera realmente dura y fue muy difícil gestionar los neumáticos. Di mi 100% en cada vuelta", explicó Rins en el comunicado oficial del equipo. A pesar de los mareos y el agotamiento, el catalán mantiene la cabeza alta y confía en el proceso que está siguiendo la marca japonesa para volver a ser competitiva.

El análisis de los datos recogidos en Tailandia será clave para las próximas citas. "Nos vamos de Tailandia después de los test de pretemporada y el fin de semana de carreras con algunas buenas conclusiones. Sigamos adelante, sigamos haciendo crecer este proyecto y ya estoy deseando que llegue Brasil", añadió Rins, mirando ya hacia el próximo destino del Mundial en este 2026.
Desde la dirección de Yamaha son conscientes de que están pidiendo un esfuerzo extra a sus corredores. Paolo Pavesio, el máximo responsable de la sección de competición, fue muy directo al valorar el fin de semana. Sabe que el camino hacia el podio no tiene atajos y que ahora mismo toca apretar los dientes en la zona media de la tabla.
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"Nuestros pilotos dieron el 100%, la empresa está dando el 110%, y seguiremos haciéndolo, porque es la única manera", afirmó Pavesio. El jefe de Yamaha no quiso vender humo ni prometer podios inmediatos: "No habrá magia: un paso tras otro, un segundo tras otro. Estamos decididos a hacer crecer el proyecto hasta el momento en que volvamos a ser competitivos".

