
La temporada 2026 ha arrancado con Aprilia plantando cara a las todopoderosas Ducati. Raúl Fernández ha sido uno de los grandes protagonistas del sábado en Buriram al amarrar un tercer puesto muy trabajado en la Sprint. El piloto español ha sabido leer la carrera a la perfección, gestionando los neumáticos y aprovechando el potencial de su moto para sumar unos puntos que valen oro en este comienzo de año.
La jornada empezó con mucho trabajo extra. Raúl tuvo que pasar por la Q1, pero lejos de hundirse, marcó un tiempazo de 1'28.784. Ese registro le sirvió para avisar a los capos de Ducati de que Aprilia estaba lista para pelear. Después, en la Q2, confirmó las buenas sensaciones metiéndose en la primera fila de la parrilla, algo fundamental para no meterse en líos en las primeras curvas de la Sprint.
Una vez en carrera, el español se mantuvo sólido en el grupo de cabeza. Aunque reconoce que todavía no tiene la moto totalmente por la mano, su gestión de los neumáticos y su ritmo constante le permitieron aguantar el empuje de sus rivales. Al bajar de la moto, su cara de satisfacción lo decía todo.
"Nunca había puntuado en la primera carrera", admitió Fernández con sinceridad. Para él, este tercer puesto es la prueba de que el equipo ha dado con la tecla durante el invierno. "Hemos aprendido de los errores del pasado", comentó, señalando que empezar el año así es un alivio psicológico enorme después de temporadas anteriores más flojas.
El piloto del Aprilia Trackhouse no se esconde y reconoce que el podio tuvo un punto de fortuna. Según sus propias palabras, el ritmo real era para estar un poco más atrás. "Hemos tenido algo de suerte porque creo que nuestra posición real era la cuarta o la quinta", explicó tras la ceremonia de premios. Aun así, supo gestionar la distancia con Jorge Martín y conservar el neumático delantero cuando la temperatura empezó a subir.
Uno de los momentos del día fue la pelea entre Pedro Acosta y Marc Márquez. Raúl la vio desde una posición privilegiada y disfrutó como un aficionado más. "Me divertí en carrera igual que me divertí observando a Marc y Pedro luchar hasta el final", confesó.

Sobre el toque final entre Acosta y Márquez, que terminó en sanción para uno de ellos, Fernández tiene una opinión muy clara y contraria a la de los comisarios. "No estoy de acuerdo con la penalización, porque esta es la belleza de este deporte", afirmó con rotundidad. Para él, lo que hubo en pista fue una batalla al límite pero con juego limpio. "Cuando vi la forma en que se adelantaban, vi mucho respeto", añadió.
Raúl también explicó que en las MotoGP actuales, a veces es imposible cambiar la trayectoria si la moto se levanta de delante al acelerar. "Si volvéis a ver la acción, cuando Marc tocó a Pedro, estaba en esa situación y no podía cambiar la trazada", analizó.
Mirando hacia la carrera larga del domingo, el piloto prefiere mantener la cautela. Sabe que las vueltas pesan y que el neumático trasero sufre mucho en el asfalto tailandés. "Será una carrera difícil porque son muchas vueltas y tenemos problemas de desgaste atrás", advirtió. Su objetivo es ser constante en las frenadas, que es donde más está sufriendo ahora mismo.
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El plan para mañana es claro: terminar entre los cinco mejores y seguir sumando experiencia. Fernández sabe que todavía no están para pelear por el mundial, pero este podio es gasolina pura para el proyecto de Aprilia en 2026. "Si tenemos suerte quizás podamos luchar por el podio, si no, será experiencia porque el campeonato es muy largo", concluyó.

