
Rodolfo Martínez Blázquez @personalenduro |
Las motos trail están diseñadas para llevarte hasta el fin del mundo y, para comprobarlo, Norton nos ha trasladado hasta los sobrecogedores paisajes de Islandia para probar la nueva Norton Atlas. Tras su adquisición en 2020 por parte del gigante indio TVS, la mítica firma británica resucita una denominación histórica que se remonta a 1962. En esta ocasión, la marca regresa para irrumpir con fuerza en el competidísimo segmento de las trail medias en el entorno de los 10.000 €, ofreciendo un enfoque eminentemente asfáltico, cargado de personalidad y con una dotación tecnológica sobresaliente.
A nivel de diseño, la Norton Atlas rompe moldes alejándose de las líneas convencionales. Incorpora un trabajo de carrocería en plástico que cubre por completo su chasis tubular de acero, buscando proporciones simétricas y una integración perfecta de elementos como las luces auxiliares y los espejos retrovisores integrados en los paramanos. La protección aerodinámica es sobresaliente, ofreciendo una cúpula regulable manualmente y unos deflectores detrás de los radiadores estudiados para derivar el aire caliente hacia abajo y alejarlo del piloto.
En la parte ciclo, equipa suspensiones Kayaba con 180 mm de recorrido en ambos trenes, con horquilla ajustable en tres vías y amortiguador trasero regulable en precarga. Para la frenada recurre a componentes de la firma ByBre (segunda marca de Brembo), deteniendo un peso declarado de 188 kg en orden de marcha en seco (a falta de los 15-16 litros de combustible de su depósito). Su tamaño contenido y su contención en la barrera psicológica de los 200 kg en lleno le otorgan una agilidad reseñable.
Su motor bicilíndrico de 585 cc con cigüeñal a 270º rinde 69 CV y 57 Nm de par motor. Sin embargo, lo verdaderamente impresionante no son las cifras brutas, sino el rendimiento real en marcha. Gracias a la gestión electrónica, el acelerador electrónico y la centralita IMU de 6 ejes, el bloque se siente con muchísimo más empaque, ofreciendo un empuje progresivo pero contundente, lleno de bajos y medios, además de un sonido ronco realmente cautivador.
La dotación electrónica está al nivel de las mejores del segmento: control de tracción y ABS en curva, control de levantamiento de rueda, control de deslizamiento y un Quickshifter de subida y bajada exquisitamente afinado que funciona con absoluta suavidad incluso a bajas revoluciones. Dispone de cinco modos de conducción (Lluvia, Urbano, Tour, Sport y Enduro) que modifican sustancialmente la respuesta del acelerador y la intrusión de las ayudas de forma sutil y refinada. Todo se gestiona desde una generosa pantalla táctil de 8 pulgadas tipo tablet, manejable desde un joystick en el puño izquierdo en marcha.
Ergonómicamente, la moto adopta una postura atípica pero enormemente cómoda para carretera. Con el asiento situado a 845 mm de altura, la distancia respecto a las estriberas y el manillar alto propicia una posición erguida y relajada pero cargada de aplomo sobre el tren trasero. En tramos de curvas, lluvia y viento lateral, la Atlas se ha mostrado extremadamente estable, segura e intuitiva al entrar en los giros, respondiendo a los cambios de trayectoria con naturalidad.
Dinámicamente en asfalto, la horquilla delantera destaca por su progresividad y óptimo compromiso entre confort y firmeza, mientras que la frenada ofrece muy buen tacto y potencia tras el primer mordisco. Por el contrario, en tramos off-road la moto muestra sus limitaciones: sus llantas de aleación en medidas de 19 y 17 pulgadas, unos neumáticos de origen sin apenas información en tierra y una posición de pilotaje de pie demasiado próxima al manillar dejan claro que el campo es solo un recurso puntual para paseos tranquilos.
La Norton Atlas llega al mercado dividida en dos variantes principales: la versión estándar por 9.750 € y la versión Apex por 10.950 €, esta última equipada al máximo con sensor de presión/temperatura de neumáticos, puños calefactables y un paquete tecnológico completo. Una propuesta sumamente atractiva para quienes busquen prestaciones electrónicas de primer nivel, confort asfáltico y el carisma inequívoco de una marca legendaria.
¿Quieres ver cómo se comporta la nueva Norton Atlas sobre las exigentes y heladas carreteras de Islandia? No te pierdas nuestra videoprueba completa a continuación:
Rodolfo Martínez Blázquez 