REPORTAJES

Zontes 125X: Ligereza extrema y tecnología para romper el mercado de octavo de litro

Publicado el 17/05/2026 en Pruebas de motos

TCRedacción 
@todocircuitoweb

Bienvenidos de nuevo a Todocircuito.com. En esta ocasión me he subido a una de las novedades más esperadas del año: el nuevo Zontes 125X, un scooter que llega con la firme intención de revolucionar el segmento de moda y el que más matriculaciones acumula en nuestro país. La propuesta de la marca asiática para realizar este asalto frontal es muy clara: combinar una fórmula de ligereza extrema, un despliegue tecnológico de primer nivel y un motor exprimido hasta el límite legal de potencia para exprimir cada rincón de la ciudad.

Estéticamente nos encontramos ante un scooter marcadamente urbano, de líneas afiladas, picudas y muy modernas que buscan entrar por los ojos al instante. Destaca con luz propia su firma lumínica en forma de "X" en el frontal, que se complementa con una zaga trasera también muy llamativa, recurriendo a tecnología LED en todo el conjunto para reforzar su carácter vanguardista. Zontes ha prescindido de carenados excesivamente anchos o voluminosos; el diseño es estrecho y compacto, pensado al milímetro para colarse entre los coches con total agilidad y escapar del caos diario con absolutas garantías de seguridad.

Si pasamos al apartado mecánico, la firma estrena un bloque monocilíndrico desarrollado completamente desde cero que no comparte nada con modelos anteriores como la gama M. El motor escala en rendimiento para situarse en la frontera legal de la categoría con 15 CV de potencia y 13 Nm de par motor, contando con refrigeración líquida. Los ingenieros han modificado la admisión elevando la zona del filtro para evitar que aspire el calor emitido por el propio propulsor, garantizando que el motor respire aire limpio. Además, incorpora un doble filtro de aceite que no solo optimiza el rendimiento general, sino que permite espaciar los intervalos de mantenimiento desde los anteriores 4.000 km hasta unos agradecidos 6.000 km.

En lo que respecta a la electrónica y seguridad, este Zontes 125X saca pecho al incorporar un control de tracción desconectable de serie. Se trata de una herramienta de gran utilidad para aquellos usuarios que se están iniciando en las dos ruedas o que buscan un plus de confianza en superficies deslizantes o días de lluvia, ofreciendo la libertad de desactivarlo cuando las condiciones acompañen. En la parte ciclo se esconde, a mi juicio, la verdadera joya de la corona y la clave del comportamiento de este scooter: su novedoso chasis de doble cuna fabricado íntegramente en fundición de aluminio.

Gracias a esta arquitectura metálica, el scooter detiene la báscula en unos espectaculares 108 kg en seco. Sumando los 11 litros de capacidad que alberga su depósito de combustible, nos quedamos en un peso en orden de marcha de unos 115 o 116 kg. Para que os hagáis una idea del logro técnico, esta cifra supone recortar cerca de 15 kg respecto a sus rivales más directos y asentados del mercado, como el Honda PCX o el Yamaha NMAX. Esta extrema ligereza no solo redefine la agilidad entre el tráfico pesado, sino que convierte al scooter en una herramienta sumamente accesible, fácil de dominar y reactiva para cualquier tipo de conductor, independientemente de su experiencia previa.

Continuando con la ciclística, el tren delantero confía en una horquilla convencional con 105 mm de recorrido, mientras que el eje trasero recurre a un doble amortiguador de 104 mm que, afortunadamente, cuenta con regulación en la precarga del muelle para adaptar la firmeza si viajamos acompañados o con baúl. Monta una combinación de llantas de 14 pulgadas delante y 13 detrás, logrando un compromiso muy equilibrado entre confort de marcha, estabilidad interurbana y agilidad ratonera. Para detener el conjunto, dispone de un equipo de frenos con pinza de doble pistón en la rueda delantera, monopistón en la trasera y un sistema ABS de doble canal que vigila de forma independiente cada eje.

En el apartado tecnológico y de habitabilidad, la dotación de serie vuelve a ser sobresaliente. Preside el puesto de conducción una pantalla TFT digital de 5 pulgadas con dos modos de visualización que ofrece una cantidad ingente de datos: control de presión de neumáticos, voltaje de la batería, autonomía y conectividad con el smartphone para funciones de navegación. En cuanto a practicidad, bajo el asiento es capaz de albergar hasta dos cascos integrales, complementándose con un contraescudo que ofrece un gancho portaobjetos y dos guanteras con tomas USB convencionales y Tipo-C. Por si fuera poco, el catálogo oficial permite añadir opcionalmente cámaras integradas, cubrepuños, puños calefactables y baúl.

Dinámicamente, os puedo asegurar que se siente un juguete. Con una contenida altura de asiento de 770 mm, alguien de mi estatura (1,68 m) apoya los dos pies por completo en el suelo, lo que unido a sus 108 kg en seco permite moverlo con una facilidad pasmosa. En marcha, el tacto es exquisitamente suave, arranca sin apenas emitir vibraciones y dispone de sistema Start & Stop para contener el gasto de combustible. La marca homologa un consumo de 2,6 l/100 km, lo que estira la autonomía teórica hasta los 400 kilómetros. Su motor empuja de forma muy lineal y, gracias a su excelente relación peso-potencia, permite salir catapultado de los semáforos o recuperar velocidad con presteza, transmitiendo mucha seguridad. Las suspensiones absorben bien los baches y badenes urbanos manteniendo la compostura en el extrarradio, y aunque la maneta de freno tiene un recorrido corto que requiere acostumbrarse para dosificar el ABS, el conjunto cumple con creces.

Cuando nos incorporamos a la autovía, el escudo aerodinámico cumple de forma sorprendente desviando el aire del cuello y los hombros. Además, esa ligereza mecánica le permite estirar el desarrollo de manera notable; durante nuestra prueba por los alrededores de Valencia, logramos ver 119 km/h de marcador acoplándonos un poco, lo que se traduce en una velocidad real que supera holgadamente los 100 km/h, permitiendo adelantar camiones y circular con plenas garantías entre el tráfico rápido. En conclusión, el Zontes 125X no solo es un scooter urbano sumamente tecnológico, capaz y ágil, sino que inaugura una nueva era en la marca donde el chasis de aluminio será la norma. Todo ello por un precio demoledor de 3.268 €, disponible desde finales de mayo en colores verde, marrón y negro.

A continuación, os dejamos con la videoprueba completa para que podáis ver en acción su comportamiento dinámico y repasar todos sus detalles en movimiento. ¡Dentro vídeo!

Tags: zontes, scooter, scooter 125, aluminio.


Sólo los usuarios registrados pueden añadir un comentario. Por favor, inicia sesión o regístrate a través de este enlace.