
- - Jack Miller dejará MotoGP al acabar 2026 y correrá con Yamaha en WorldSBK.
- - El australiano ha firmado con Yamaha para las temporadas 2027 y 2028.
- - Miller tendrá poco tiempo para preparar su salto a la Yamaha R1.
Añadir como fuente de noticias
Jack Miller ya sabe qué hará cuando termine su etapa en MotoGP. El piloto australiano seguirá ligado a Yamaha, pero cambiará de campeonato y de moto: en 2027 competirá con la Yamaha R1 oficial en el Mundial de Superbikes. El anuncio llegó esta semana, antes del Gran Premio de San Marino, y confirma algo que ya empezaba a tomar forma: Miller dejará MotoGP al acabar 2026.
Su aventura en la categoría reina terminará después de dos temporadas complicadas junto a Yamaha, primero bajo la estructura de Pramac y con una M1 que todavía está lejos de luchar de forma habitual por las victorias. Para el australiano, tener definido su futuro es importante.
A estas alturas de la temporada ya sabe que sus últimos grandes premios con una MotoGP están cada vez más cerca y que después tendrá que adaptarse a un campeonato completamente diferente. "Obviamente, estoy muy contento de anunciar mi futuro, de tener un plan para los próximos años", explicó Miller durante el jueves en Misano.
La decisión también supone mantener una relación que el piloto valora especialmente. Aunque los resultados de estas dos campañas no hayan sido los esperados, Miller quiere continuar trabajando con Yamaha y ahora tendrá la oportunidad de hacerlo en uno de sus proyectos de fábrica en WorldSBK.
"Y continuar con una marca como Yamaha es un gran placer para mí. Seguir dentro de la familia, continuar trabajando con tanta gente y seguir construyendo la relación que tenemos con una marca como Yamaha", comentó.
Miller llegó a Yamaha con la experiencia de haber pasado por varias marcas de MotoGP y con cuatro victorias en la categoría reina. Sin embargo, su paso por la M1 no ha resultado sencillo. La moto japonesa ha tenido que afrontar un importante proceso de desarrollo y los resultados del australiano han quedado por debajo de lo que esperaba cuando comenzó esta etapa. "En cuanto a resultados, me habría gustado conseguir más durante los últimos dos años", reconoció el piloto de Yamaha.
El propio Miller entiende que la situación no dependía únicamente de él. Durante este periodo, Yamaha ha estado trabajando para mejorar una M1 que ha tenido dificultades para mantenerse al ritmo de Ducati, Aprilia o KTM en diferentes fases del campeonato.
"Al mismo tiempo, hemos tenido mucho entre manos y hemos intentado afrontarlo, tanto yo como piloto como ellos como fabricante, tratando de mejorar la moto", explicó.
A pesar de todo, Miller cree que el trabajo realizado empieza a dar sus frutos. Su etapa en MotoGP terminará, pero considera que la relación con Yamaha queda en un buen momento para afrontar el siguiente proyecto. "Creo que estamos avanzando, estamos siguiendo el camino que necesitamos. Es una pena que nuestro tiempo aquí en MotoGP trabajando juntos vaya a terminar, pero nuestro tiempo en Superbikes comenzará", afirmó.
El australiano tiene claro que todavía queda trabajo por hacer antes de ponerse oficialmente manos a la obra con la R1. De hecho, él mismo resumió el reto con una frase muy sencilla: "Intentamos hacer lo que pudimos con la M1 y ahora intentaremos hacer lo que podamos con la R1."
El principal problema será encontrar tiempo para preparar este salto. El calendario de MotoGP termina muy tarde, prácticamente a las puertas de diciembre, y eso limita bastante las posibilidades de Miller de disputar carreras o hacer muchos kilómetros con la R1 antes de comenzar la nueva temporada.
Una de las opciones que está estudiando es participar durante el invierno en alguna prueba del Australian Superbike Championship. Competir en su país le permitiría familiarizarse con la moto en condiciones de carrera, aunque el calendario europeo de Yamaha complica bastante esta posibilidad. El propio Miller fue muy crítico cuando le preguntaron por la situación: "Es una mierda".

El problema está en que Yamaha podría tener programado un test de WorldSBK alrededor del 10 de diciembre. Después llegaría el parón navideño y, en enero, Miller tendría que volver a Europa para continuar con la preparación de 2027. "Por tanto, cuando haga eso y vuelva a casa, quedarán 15 días para Navidad. Y después otra vez a Europa en enero para más pruebas", explicó.
Eso deja muy poco espacio para hacer una preparación completa en Australia. Miller tendría que encajar alguna participación en el ASBK entre sus compromisos con Yamaha, los desplazamientos y los entrenamientos de pretemporada. "Por tanto, intentar encontrar algo de tiempo va a ser difícil", admitió el australiano. Su esperanza es que, una vez metido de lleno en WorldSBK, el calendario le permita aprovechar mejor los periodos disponibles y compensar parte de ese parón invernal.
"Pero crucemos los dedos para que el calendario sea un calendario de Superbikes el próximo año y podamos recuperar un poco el parón durante el año", añadió.
Hay otra cuestión que todavía está en el aire. Yamaha no ha anunciado por ahora ningún papel concreto para Miller dentro del programa de pruebas de MotoGP en 2027. La marca ya cuenta con Augusto Fernández para esas funciones y el español tiene contrato como piloto de pruebas.
Leer también: Márquez y Aldeguer afrontan el final de MotoGP con una operación ya programada
Miller, en cualquier caso, no cierra la puerta a echar una mano a Yamaha con la M1 si en algún momento recibe una llamada. "Tienen a Augusto. Tiene contrato. Si me necesitan, nunca diré que no. Eso es todo", respondió cuando le preguntaron por esta posibilidad.
