
- - Carlos Checa asegura que la Honda de 800 cc fue la peor moto que ha probado.
- - El catalán llegó a pensar que su RCV212V estaba rota durante las primeras vueltas.
- - La falta de potencia era tal que Checa utilizaba cuarta en las rectas.
Añadir como fuente de noticias
Carlos Checa ha repasado uno de los capítulos más complicados de su carrera en MotoGP y su recuerdo de aquella Honda de 800 cc es bastante claro. El piloto catalán esperaba dar un paso adelante en 2007, pero acabó encontrándose con una moto que, según cuenta ahora, le dejó completamente decepcionado.
Aquella temporada tenía además un significado especial. MotoGP estrenaba los motores de 800 cc, que sustituían a los propulsores de 990 cc utilizados desde el comienzo de la nueva era de la categoría en 2002. Honda puso en pista la RCV212V y Checa fue uno de los pilotos encargados de competir con ella desde un equipo satélite.
El español llegaba al LCR Honda de Lucio Cecchinello después de una etapa complicada con Yamaha Tech 3. Antes de aceptar aquella propuesta había tenido otras opciones, algunas de ellas con unas condiciones económicas mejores. Sin embargo, buscaba algo que consideraba más importante: disponer de una moto con la que pudiera luchar por delante.
"Tenía ese año la opción de continuar con Yamaha Dunlop con las 800, que hubiera sido una temporada muy buena. Ir a Kawasaki, tenía ofertas incluso económicas muy altas para estar ahí en Kawasaki o en Yamaha Dunlop", cuenta el catalán en una charla en el podcast Fast & Curious.
Checa decidió apostar por Honda porque confiaba en que el fabricante japonés iba a conseguir una moto competitiva con el cambio de reglamento. Su experiencia previa también pesaba. Había trabajado en el desarrollo de diferentes proyectos y sentía que todavía tenía mucho que ofrecer en MotoGP: "Cogí la peor (oferta) económicamente para buscar un poco... ganar el mundial a lo mejor no, obviamente, pero luchar por el mundial, pero estar ahí en el podio... Creía que Honda iba a hacer ese salto que hizo con la cinco cilindros".
El problema apareció muy pronto. La RCV212V no respondió como Checa esperaba y la situación se complicó todavía más por el rendimiento de los neumáticos Michelin. En aquel momento, Bridgestone estaba ofreciendo en muchas carreras un nivel superior y el piloto catalán era consciente de que aquello podía marcar una diferencia importante.
Antes incluso de empezar la temporada, Checa habló con Cecchinello sobre los neumáticos. No tenía claro qué rendimiento iba a ofrecer Michelin durante aquel primer año con las nuevas motos de 800 cc, pero sí tenía una impresión bastante concreta de lo que estaba ocurriendo: "Tenía la duda con los neumáticos, incluso hablé con Cecchinello y dije, 'Oye, no sé qué va a hacer Michelin, pero en este momento Bridgestone está por encima, está por delante, seguro'".

Finalmente, el LCR Honda continuó con Michelin. Las circunstancias económicas del equipo tuvieron mucho que ver en aquella decisión y Checa terminó compitiendo con una combinación que, desde su punto de vista, estaba muy lejos de ser competitiva: "Al final, pues los condicionantes, la relación, sobre todo económicos que necesitaba Lucho nos hacían optar por los Michelin porque claro, cuando hablamos de la moto tienes que hablar del conjunto, ¿no? El equipo estaba muy bien con Ramón Forcada, con Lucho, la verdad es que un equipazo, pero teníamos un conjunto lo peor de lo peor que he probado".
La primera impresión que tuvo al subirse a la Honda fue especialmente mala. Tanto que, después de sus primeras vueltas, Checa llegó al box convencido de que había algún problema con la moto. Ramón Forcada comprobó los datos y la respuesta fue que todo estaba funcionando correctamente: "Cuando pruebo la moto entro y le digo a Ramón, 'Oye Ramón, esta moto está rota, no va'. Entonces se pone ahí Ramón a mirar el ordenador y no, no, la moto está bien. No es que fuera mal, es que le dije que estaba rota. Esa moto no funciona."
La situación le pareció tan difícil de entender que llegó a pensar que había recibido una moto muy inferior a la que esperaba encontrar. Su enfado con Cecchinello fue evidente: "Y cuando me dijo que era lo que había, yo miro a Cecchinello y digo 'Cecchinello nos han engañado, nos han robado, me traes una moto de serie, una CBR 1000, y voy más rápido'"
A todo aquello se sumaba otro problema bastante llamativo: el desarrollo del cambio. Checa explica que la moto tenía una configuración que le impedía aprovechar las últimas marchas en las rectas. La velocidad real que podía alcanzar estaba muy por debajo de lo que permitía aquel desarrollo.
El resultado era bastante extraño para un prototipo de MotoGP. Checa llegaba a las rectas y utilizaba cuarta velocidad porque, según su relato, la quinta y la sexta estaban pensadas para una velocidad que aquella Honda no tenía capacidad de alcanzar: "Yo ponía cuarta en la recta, porque había el japonés que luego me presentaron que ya no lo he visto más y ni quiero verlo, me dijo que él había diseñado ese desarrollo haciendo sus cálculos."

La explicación que recibió tampoco solucionó el problema. Checa recuerda que la moto podía alcanzar aproximadamente 300 km/h, mientras que el desarrollo se había calculado para una velocidad cercana a los 350 km/h. En la práctica, aquello hacía que las últimas marchas fueran prácticamente inútiles: "Esa moto a lo mejor llegaba ahí a 300 y puso un desarrollo de 350. Entonces, claro, iba en cuarta, no podía poner ni quinta ni sexta"
La temporada 2007 terminó siendo, por tanto, una experiencia muy distinta a la que Checa había imaginado cuando decidió cambiar de equipo. El paso a los 800 cc estaba llamado a iniciar una nueva etapa en MotoGP, pero el piloto catalán no encontró las herramientas necesarias para pelear con los pilotos oficiales.
También hay que tener en cuenta que aquella Honda del LCR no disfrutaba del mismo nivel de apoyo que las máquinas oficiales de Honda. Mientras Dani Pedrosa competía con el Repsol Honda, Checa tenía que intentar sacar el máximo partido a una estructura privada y a unos neumáticos que, en buena parte de la temporada, estuvieron por detrás de los Bridgestone.
Leer también: Alex Rins se retira
Visto desde 2026, Checa recuerda aquella moto como una de las peores que ha probado en su trayectoria deportiva. Su decisión de aceptar la oferta de LCR tenía una explicación clara: quería volver a tener opciones técnicas para luchar por los primeros puestos: "Es lo peor que he probado en mi vida. Me hacía mucha ilusión porque yo en esa en ese momento había estado en Ducati, habíamos desarrollado la moto, y después tenía que correr con Sito Pons y Stoner con la Honda, pero se deshizo el equipo y me tuve que ir con Yamaha Dunlop a desarrollar los Dunlop."
