
- - Un accidente reveló todos los secretos ocultos de esta Indian de 1940.
- - La restauración descubrió graves fallos que llevaban décadas escondidos.
- - Jay Leno asegura que ahora su Indian conduce mejor que nunca.
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Hay motos que sobreviven al paso del tiempo y otras necesitan un golpe de suerte para hacerlo. Eso es exactamente lo que le ocurrió a la Indian Chief de 1940 con sidecar de Jay Leno. Un accidente que estuvo cerca de destruirla por completo terminó convirtiéndose en la excusa perfecta para desmontarla hasta el último tornillo y descubrir que escondía muchos más problemas de los que cualquiera imaginaba.
El conocido presentador estadounidense ha contado toda la historia en un nuevo episodio de Jay Leno's Garage, donde explica cómo ha sido el largo proceso para devolver a la vida una de las motos más especiales de su colección. Lo curioso es que, después de la restauración, asegura que la moto es hoy mucho mejor de lo que había sido durante los últimos 15 años.
Esta Indian también tiene un pasado muy particular. Antes de llegar al garaje de Leno perteneció al legendario quarterback de la NFL Joe Montana. El presentador la compró hace casi veinte años y ya entonces sabía que había pasado por una restauración anterior, aunque nunca imaginó la cantidad de chapuzas que escondía bajo la pintura.
El accidente llegó de la forma más inesperada. Leno circulaba tranquilamente cuando decidió entrar en un aparcamiento para dar la vuelta. Allí se encontró con un cable de acero cruzando la entrada que no estaba señalizado: "Entré en un parking para dar la vuelta y había un cable cruzando la entrada, pero sin ninguna bandera ni señalización. El sol me daba de frente. De repente, ¡boom!, me golpeó en la cara, me tiró de la moto y, al ser un vehículo de tres ruedas, siguió avanzando, atravesó unos arbustos y acabó chocando contra un edificio".
Las consecuencias fueron importantes tanto para él como para la motocicleta. "Me rompí la clavícula, me fracturé las dos rótulas y también me hice daño en las costillas", recuerda. Incluso bromea con una frase que resume perfectamente su experiencia: "Nunca me había roto un hueso hasta que tuve esta motocicleta". La Indian quedó tan dañada que prácticamente fue considerada siniestro total.

Fue durante la restauración cuando apareció la auténtica sorpresa. Al desmontar la moto, el equipo empezó a descubrir una reparación tras otra que nunca debería haber estado allí. "Fue una suerte que decidiéramos restaurarla porque, cuando empezamos a desmontarla, encontramos toneladas de masilla, muchas cosas mal hechas y reparaciones muy deficientes". Lo que parecía una simple reconstrucción acabó convirtiéndose en una revisión completa de la motocicleta.
Uno de los problemas más serios apareció en la horquilla delantera. Según explica Leno, un propietario anterior había cromado esa pieza sin seguir el procedimiento correcto, provocando un fenómeno conocido como fragilización por hidrógeno que debilitaba el metal. "Siempre tuve miedo de que esto acabara partiéndose por la mitad", reconoce. Finalmente decidieron sustituir todo el conjunto por otro completamente nuevo.
Para devolver la Indian a su mejor estado recurrió a Kiwi Indian, uno de los talleres de referencia en Estados Unidos para la restauración de motos clásicas de la marca. Junto al artesano Jimmy Hudson y el mecánico George Swift desmontaron la moto por completo y prácticamente volvieron a construirla desde cero.

El trabajo más llamativo fue el del sidecar, que había quedado completamente destrozado tras el accidente. Al desmontarlo aparecieron todavía más restos de masilla y fibra ocultando antiguos desperfectos. Jimmy Hudson optó por fabricar uno completamente nuevo a mano, respetando el diseño original pero eliminando algunos elementos, como la rueda de repuesto, para reducir peso. El resultado mantiene la estética de la época, aunque con un acabado muy superior.
La restauración también alcanzó al enorme motor flathead de 1.300 cc, que fue reconstruido junto con la caja de cambios de tres velocidades y el embrague. Durante el proceso incluso apareció una nueva avería cuando el embrague volvió a romperse, lo que obligó a instalar un conjunto completamente nuevo. "Ahora arranca muy bien y cambia de marcha realmente bien", explica Leno tras completar el proyecto.
A pesar de todo el trabajo realizado, el presentador quiso mantener intacta la personalidad de la moto. Conserva sus cerca de 40 CV, el cambio manual junto al depósito, el embrague de pie y el encendido por magneto: "No quería modificarla. Es una cruiser, es divertida y la gente disfruta viéndola". También recuerda que no está pensada para correr. "Estas no son motos para ir a 160 km/h. Entre 105 y 130 km/h es donde realmente se disfruta".

Cuando volvió a salir a la carretera con ella descubrió que muchas de las sensaciones que siempre había atribuido a una motocicleta de los años 40 eran consecuencia de aquellas malas reparaciones. Tras corregir todos los defectos, el comportamiento cambió por completo: "Antes pensaba que manejaba mal porque era una moto antigua. Ahora me doy cuenta de que simplemente estaba mal restaurada".
El resultado final ha convencido por completo a Jay Leno: "La disfruté durante diez o quince años antes del accidente, pero ahora está perfecta. Parece una moto recién salida del concesionario". Paradójicamente, el siniestro que estuvo a punto de acabar con esta Indian Chief terminó alargando su vida y permitiendo que vuelva a rodar en mejores condiciones que nunca.
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A continuación puedes ver el vídeo completo de Jay Leno's Garage, donde Jay Leno explica el accidente, enseña el proceso de reconstrucción y vuelve a ponerse a los mandos de esta histórica Indian Chief de 1940 con sidecar.
