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- Una edición de colección limitada a 750 unidades con solo 15 motos destinadas a España.
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- Equipa suspensiones Öhlins regulables, frenos Brembo Stylema y escapes de titanio Akrapovič.
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- Su motor bicilíndrico de 1.200 cc rinde 105 CV de potencia con un sonido único y profundo.
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Triumph acaba de presentar de forma oficial su nueva Speed Twin 1200 TFC. Se trata de una edición limitada que se encuadra dentro de la exclusiva familia Triumph Factory Custom, una saga que nació en el año 2019 para ofrecer las preparaciones más cuidadas de la marca británica directamente desde su fábrica.
Esta nueva moto se convierte en el quinto modelo en recibir el tratamiento especial TFC, siguiendo los pasos de anteriores creaciones muy deseadas como la Thruxton, la Rocket 3 o las dos versiones de la Bobber. En esta ocasión, la firma de Hinckley ha decidido exprimir al máximo el lado más gamberro y deportivo de su famosa naked clásica.
La producción de esta joya de dos ruedas está muy limitada. La marca solo va a fabricar 750 unidades numeradas para todo el mundo. De esa cifra tan reducida, a los concesionarios españoles únicamente van a llegar 15 unidades. Las personas que quieran hacerse con una ya pueden realizar la reserva, aunque las primeras motos no se van a entregar a sus dueños hasta octubre de este año.
Los diseñadores han tomado como punto de partida la Speed Twin 1200 RS, que ya es una moto con muy buena base, para crear algo todavía más llamativo. El trabajo de pintura exterior es espectacular y combina un color negro metalizado muy profundo con partículas doradas brillantes. Este tono, bautizado como Obsidian Gold, cambia de aspecto por completo cuando le da la luz del sol de forma directa.
La fibra de carbono es la gran protagonista en los acabados de la carrocería. Podemos ver este material ligero y resistente en los guardabarros delantero y trasero, en las taloneras de las estriberas y en las tapas de los laterales, donde va colocado el logotipo de la versión TFC. Además, el asiento biplaza tiene un tapizado mixto que combina cuero negro con ante de gran agarre, rematado con costuras hechas a mano muy elegantes.


Cada una de estas 750 unidades es única y lleva su número de serie grabado con láser en la tija de dirección de aluminio. Para certificar su procedencia, la marca entrega junto a la moto un certificado de autenticidad que va firmado por los responsables del proyecto. También se incluye una funda textil de alta calidad para protegerla en el garaje y una cubierta impermeable por si el asiento se queda a la intemperie.
El comportamiento dinámico se ha mejorado de forma notable gracias al uso de componentes que habitualmente se ven en las motos de circuito. El chasis es el conocido multitubular de acero, pero ahora se combina con un sistema de suspensiones de la firma sueca Öhlins. Tanto la horquilla delantera como el doble amortiguador trasero se pueden regular por completo en precarga, compresión y extensión para adaptarlos al gusto del piloto.
En el apartado de frenos nos encontramos con un conjunto de altísimo nivel. Delante monta las pinzas de freno Brembo Stylema, que son de lo mejor que hay ahora mismo en el mercado, acompañadas de una bomba radial de la misma marca italiana. La maneta permite ajustar la distancia y la presión del tacto de forma muy sencilla para lograr una frenada muy potente y con mucho control.

Para que la moto entre en las curvas con total facilidad, Triumph ha montado unas llantas de aluminio fundido de siete radios que pesan muy poco. Esto reduce las inercias y ayuda a que los cambios de dirección sean rápidos y precisos. Para rematar el conjunto ciclo, monta de serie los neumáticos Metzeler Racetec RR K3, unas gomas que ofrecen un agarre excelente en asfalto seco.
El motor es el conocido propulsor bicilíndrico en paralelo Bonneville High Power de 1.200 cc. Este motor ofrece una respuesta muy contundente desde la parte baja del cuentarrevoluciones, rindiendo una potencia máxima de 105 CV cuando llega a las 7.750 vueltas. Su cifra de par motor es de 112 Nm y está disponible desde muy abajo, en concreto a 4.250 revoluciones.
La banda sonora de esta moto clásica es muy especial. Viene equipada de serie con dos silenciadores firmados por el especialista esloveno Akrapovič. Estos escapes tienen forma de megáfono, están fabricados en titanio de color negro y llevan unos embellecedores de fibra de carbono en las salidas para ofrecer un sonido bronco y muy deportivo que cumple con las normativas vigentes.

A nivel de ayudas a la conducción, la moto cuenta con todo lo necesario para ir rápido con total seguridad. El acelerador electrónico permite elegir entre tres modos de conducción diferentes: Sport, Road y Rain. Cada modo cambia la respuesta del motor y la intrusión de las ayudas. También incorpora ABS y un control de tracción optimizado para curvas, un sistema que utiliza sensores de inclinación para actuar de forma muy suave cuando es necesario.
La caja de cambios de seis marchas incorpora de serie el sistema Triumph Shift Assist, que es un asistente de cambio bidireccional muy cómodo. Este sistema permite subir y bajar de marcha sin necesidad de tocar la maneta del embrague ni soltar el acelerador. Por último, la instrumentación mezcla una esfera analógica tradicional con una pantalla TFT a color que se maneja desde las piñas del manillar, e incluye un puerto de carga USB-C.

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En cuanto al desembolso necesario para meter una de estas exclusivas piezas en el garaje, el precio de venta recomendado en España es de 22.395 euros.
