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- Una colección de cinco míticas Suzuki RGV250 VJ22 de origen europeo sale a la venta en España.
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- El lote incluye dos deseadas réplicas Lucky Strike y unidades desde los 9.000 hasta los 15.000 euros.
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- Las motos se encuentran en diferentes estados de conservación, con opciones de serie y para restaurar.
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Las motos de dos tiempos tienen algo que nos vuelve locos. El sonido metálico, el olor a aceite de mezcla y esa patada salvaje al abrir gas son cosas que ya no se fabrican. Conseguir hoy una deportiva de los noventa en buen estado es una misión casi imposible, porque la mayoría terminaron destrozadas en los circuitos o modificadas sin ningún criterio.
Por eso nos ha saltado el radar con una noticia que va a hacer que a más de uno le tiemble la cartera. Alguien en España ha decidido poner a la venta un lote completo de Suzuki RGV250 VJ22. No estamos hablando de unidades importadas de Japón con papeleos imposibles, sino de motos que vinieron en su día de otros países de Europa, lo que facilita mucho las cosas a la hora de tener la documentación al día.
Esta moto es una de las réplicas de Gran Premio más deseadas del mundo. Estuvo en los concesionarios entre 1990 y 1993, y para muchos supuso el techo de la evolución de los dos tiempos matriculables.
El corazón de la VJ22 es un motor bicilíndrico en V a 90 grados con refrigeración líquida. En sus versiones sin limitar pasaba de los 60 CV de potencia. Puede parecer una cifra discreta si la comparas con las deportivas actuales, pero la magia cambia por completo cuando recuerdas que esta moto pesa solo 139 kilos en seco.
La entrega de potencia es una auténtica montaña rusa: por debajo de las 8.000 revoluciones por minuto no hay gran cosa, pero al superar esa barrera el motor despierta con una rabia tremenda.
A nivel de chasis, Suzuki rompió moldes frente al modelo anterior. Añadieron una horquilla delantera invertida y el famoso basculante trasero tipo "banana". Este diseño curvo en el lado derecho no era por estética, sino para dejar sitio a los dos tubos de escape superpuestos. El resultado era una moto con una agilidad en curvas que dejaba en evidencia a modelos de cuatro tiempos mucho más potentes y pesados.

El motor de la RGV250 era tan compacto y eficaz que la propia marca Aprilia decidió comprárselo a Suzuki para dar vida a su mítica RS250. Es el reflejo de una era irrepetible, una época en la que podías comprar una moto de calle que se parecía muchísimo a la RGV500 con la que Kevin Schwantz daba espectáculo en el mundial de velocidad.
La liquidación incluye varias unidades con acabados y estados muy diferentes. La lista empieza con una versión pintada completamente de negro. Tiene 29.800 kilómetros en el marcador y piden por ella 10.500 euros. Es una opción interesante si buscas una moto para usar de vez en cuando sin la presión de tener entre manos una pieza intocable de museo.
Para los que buscan los colores de guerra de la época, hay dos unidades con la mítica decoración de Lucky Strike. La primera cuesta 14.000 euros y suma 22.800 kilómetros. Actualmente están trabajando en ella para dejarla perfecta y recuperar su aspecto de serie -hay que pintar llantas, cambiar manetas...-


La otra Lucky Strike es para los coleccionistas más exigentes. Está en un estado de estricta serie, no se ha tocado nada y solo tiene 15.700 kilómetros. Su precio es de 15.000 euros, una cifra alta pero justificada por lo difícil que es ver una moto así que no haya pisado el circuito.
La clásica combinación de colores azul y blanca de Suzuki también forma parte de este garaje. Hay una unidad muy cuidada, con la pintura original y apenas 14.200 kilómetros en sus relojes, que se vende por 12.000 euros. Es uno de esos valores seguros que probablemente seguirá ganando valor con el paso de los años.
La última moto del lote es otra unidad azul y blanca, pero pensada para presupuestos algo más ajustados o para alguien que quiera meterse en un proyecto de restauración. Cuesta 9.000 euros porque muestra un estado de conservación más batallado, la pintura no es la de origen y el odómetro ya acumula 36.900 kilómetros.
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El importador Clasicbikeobsession es el culpable de esta liquidación de Suzukis RGV250 VJ22. Si te interesa alguna, puedes ponerte en contacto con ellos a través de su página web o visitarles en sus instalaciones de Alcalá de Henares (Madrid).
