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- Pecco Bagnaia abandona Assen en un avión privado para viajar a Italia tras el nacimiento de su hijo.
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- El piloto no llegó a tiempo al parto de Domizia Castagnini, que se adelantó al domingo por la mañana.
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- Bagnaia deja Ducati para correr con Aprilia en 2027 tras un fin de semana lleno de emociones.
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A Pecco Bagnaia le cambió la vida por completo este pasado domingo en Assen, y no precisamente por lo que pasó dentro de la pista. El italiano tuvo que salir corriendo del circuito neerlandés directo a un avión privado para poner rumbo a casa. Tenía el motivo más importante del mundo para viajar a contrarreloj: el nacimiento de su primer hijo.
Los días previos en el paddock ya venían con bastante marejada de fondo. Tras muchos rumores sobre su futuro, se ha hecho oficial que el piloto de Turín no seguirá vinculado a la marca de Borgo Panigale el año que viene. Las negociaciones se han cerrado y su próximo destino será el garaje de Aprilia, donde tiene previsto competir las próximas cuatro temporadas.
Pero la auténtica montaña rusa del fin de semana llegó el domingo de carreras. En lo deportivo, las cosas salieron de la peor manera posible. La moto le dejó tirado en plena carrera por un problema en el motor, obligándole a retirarse y a perder unos puntos muy valiosos para la general.
Cualquier otro piloto se habría quedado en el box analizando la telemetría y rumiando el enfado con los mecánicos, pero Bagnaia tenía una prisa enorme por salir del circuito. Nada más bajarse de la moto, se vistió de calle, se despidió de su equipo y se subió a un avión privado directo a Italia. El motivo de tanta urgencia era mayor que cualquier trofeo.
Domizia Castagnini, su mujer, se había puesto de parto durante la mañana del mismo domingo, justo en el momento en que las motos de la categoría reina se preparaban para la carrera en el trazado de los Países Bajos. Pecco voló todo lo rápido que pudo, aunque no logró llegar a tiempo para el momento del nacimiento.
Esta buena noticia pone un punto y final feliz a una historia que empezó con bastante tensión hace unas semanas. Durante el Gran Premio de Italia, en el circuito de Mugello, la pareja sufrió la filtración del embarazo por parte de un periodista que no suele trabajar de forma habitual en el paddock de MotoGP. El italiano quería mantener el asunto en secreto hasta que estuviera más avanzado.
Aquello le sentó fatal al piloto, que no dudó en mostrar su enfado públicamente en la rueda de prensa oficial de aquel domingo. "Cuando desperté y vi que lo habían publicado, me enfadé. Creo que la vida privada tiene que ser respetada", comentó entonces Bagnaia ante los medios, dejando claro su descontento por cómo se había manejado la situación.

Por suerte, todo ese enfado ha quedado atrás al llegar a su casa en Italia. Ayer por fin pudo abrazar a su primer hijo, olvidando por completo el chasco del motor roto en Assen y centrándose en disfrutar de su nueva familia en la más estricta intimidad de su hogar.
El piloto ha querido compartir su alegría con todos los aficionados a través de sus perfiles oficiales en las redes sociales. "¡No puedo describir lo brillante que es mi vida! Hoy he descubierto una nueva emoción, y es la más poderosa que he sentido nunca", escribía emocionado el de Turín para resumir lo que siente en este momento tan especial.
El nuevo bebé se criará en un ambiente rodeado de motos y gasolina, formando parte de la gran familia de la VR46 Academy de Valentino Rossi. El propio Pecco comentaba entre risas hace poco que el pequeño no va a tener falta de cuidadores entre sus compañeros de entrenamientos. "Será un niño con muchos tíos, así que si en algún momento estoy cansado, puedo dejárselo a 'Bezz'", explicaba sobre la ayuda que recibirá de Marco Bezzecchi, su futuro compañero de equipo en Aprilia.
Bagnaia entra de lleno en el club de los padres de la parrilla de MotoGP. No es el único que sabe lo que es compaginar la velocidad de los prototipos con los biberones y las noches sin dormir. Maverick Viñales ya tiene experiencia con sus dos hijas, al igual que Jack Miller con su pequeña.
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Joan Mir y Alex Rins también pasaron por este cambio de vida hace tiempo, y el último en sumarse antes que Pecco fue Luca Marini junto a su mujer Marta.
