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- Las cinco marcas de MotoGP firman un acuerdo comercial unánime con la organización hasta 2031.
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- El pacto desbloqueará de forma inmediata los anuncios oficiales de los pilotos para 2027.
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- Se mantendrán los pagos fijos a los equipos, pero las cifras económicas serán más altas.
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Había ganas de que llegara este momento en el paddock. El Gran Premio de la República Checa ha sido el escenario elegido para escenificar la paz social y económica en el Mundial de MotoGP. Se acabó la incertidumbre. Las cinco marcas que dan vida a la parrilla de la categoría reina han alcanzado un acuerdo definitivo con la organización del campeonato para fijar las reglas del juego comercial de cara al próximo lustro.
La firma de este convenio colectivo supone un auténtico alivio para el campeonato. Hasta ahora, las negociaciones se encontraban en un punto de absoluto estancamiento, lo que había provocado una situación de parálisis inédita. El síntoma más evidente de este bloqueo era el silencio respecto a los contratos de los pilotos para 2027.
Salvo la renovación adelantada de Marco Bezzecchi con Aprilia, ninguna fábrica se había atrevido a anunciar oficialmente sus planes de futuro, a pesar de que la configuración de los equipos para ese año está más que decidida desde hace meses en los despachos.
Detrás de este tenso pulso económico se escondía el cambio de guardia en la gestión del certamen. La irrupción de Liberty Media, que tomó las riendas de la antigua Dorna (rebautizada ahora como MotoGP Sports Entertainment Group), alteró por completo la estrategia de las fábricas.
Si antes cada marca negociaba su contrato de forma individual y privada, esta vez Ducati, Aprilia, KTM, Honda y Yamaha decidieron unirse. Su objetivo prioritario era replicar el modelo de reparto que funciona en la Fórmula 1, reclamando un porcentaje directo de los beneficios globales que genera el campeonato.
Los frutos de esa unión se han presentado oficialmente este viernes al mediodía en una multitudinaria rueda de prensa en Brno. El acto ha contado con la presencia de Carlos Ezpeleta en representación de la organización, flanqueado por los máximos responsables de cada uno de los constructores implicados. La sensación generalizada era de satisfacción por haber superado un bache que amenazaba con ensombrecer el desarrollo técnico de las futuras motos de 850cc, programadas para debutar precisamente en 2027.
La unanimidad del acuerdo ha sido el punto más destacado por los portavoces de la industria. Massimo Rivola, máximo responsable de Aprilia y actual presidente de la asociación de constructores, ejerció como la voz del consenso en el paddock checo.
"Como presidente de la MSMA, estoy encantado y orgulloso del acuerdo entre nuestra asociación y el MotoGP SEG", explicó Rivola. "Esta es la primera vez en la historia de este deporte que todos los fabricantes alcanzan una posición unánime sobre un acuerdo con MotoGP. Esto significa que todos compartimos la misma visión para el futuro del deporte. La marca MotoGP tiene un potencial enorme, y solo trabajando juntos podremos explotar todas las oportunidades que ofrece el mercado global y crecer juntos en el negocio del deporte y el entretenimiento".
A pesar del optimismo reinante, el documento final refleja que ninguna de las partes ha logrado el 100% de sus pretensiones originales. El nuevo marco regulador tendrá una vigencia de cinco años, extendiéndose desde la temporada 2027 hasta la de 2031. Esto significa que las fábricas no han visto cumplida su demanda de asegurar sus plazas en la parrilla por un periodo de tiempo más prolongado.

En lo que respecta al dinero, el pastel económico no se repartirá mediante el sistema de dividendos variables que tanto ansiaban los equipos. Aunque los detalles financieros se mantienen bajo un estricto pacto de confidencialidad, las informaciones que circulan por el paddock apuntan a que se mantendrá el formato clásico de ingresos fijos para las estructuras de la parrilla.
Eso sí, las cantidades que percibirán tanto los fabricantes como los equipos independientes de MotoGP serán considerablemente más generosas que las actuales.
Gigi Dall’Igna, el cerebro técnico de Ducati, se mostró pragmático tras la firma del documento. Para el ingeniero italiano, asegurar la viabilidad del campeonato a medio plazo compensa el desgaste de las tensas conversaciones de los últimos meses. "Hemos firmado un nuevo acuerdo por cinco años, y esa estabilidad es importante", apuntó Dall’Igna de manera rotunda. "Estoy feliz de que hayamos luchado todos en la pista, pero nos mantuviéramos unidos para firmar un acuerdo importante como este".
En los boxes de Yamaha también se respira un ambiente de renovación tras sellar el acuerdo. La firma japonesa, inmersa en un profundo proceso de reestructuración para volver a ser competitiva, ve en este pacto la plataforma ideal para consolidar su presencia en el Mundial a largo plazo.
Paolo Pavesio, en representación de la marca de los diapasones, incidió en los retos que afronta el campeonato a partir de ahora: "Hoy celebramos el final de un proceso, pero también el comienzo de una nueva era. A medida que MotoGP entra en esta nueva fase, vemos una oportunidad clara para elevar aún más el campeonato equilibrando la innovación, la excelencia deportiva y el compromiso de los aficionados. Yamaha sigue plenamente comprometida con MotoGP para los próximos cinco años y más allá".
Por su parte, desde el gigante japonés Honda prefirieron emitir una valoración institucional para subrayar la intensidad de los encuentros que se han venido sucediendo en las oficinas comerciales antes de estampar la firma definitiva.
Koji Watanabe, presidente de HRC, quiso poner en valor el esfuerzo de los negociadores: "Las conversaciones entre la MSMA y MotoGP SEG han sido robustas al cubrir todos los aspectos del acuerdo, desde la parte deportiva hasta la comercial, y nos gustaría extender nuestro agradecimiento a todos los implicados por sus esfuerzos para llegar a este momento histórico".

El grupo de cabeza de esta negociación lo cierra KTM. Los austríacos, que siempre se han mostrado muy activos a la hora de proponer cambios estructurales en el campeonato, consideran que la firma de este documento unifica los criterios de todos los agentes implicados en el negocio de las dos ruedas.
Pit Beirer, director deportivo de la firma de Mattighofen, se mostró entusiasmado en Brno: "Este es un momento grande y muy significativo para MotoGP y para todos nosotros en KTM. Lo que destaca es la sólida alineación entre todos los involucrados y la ambición clara y compartida de seguir impulsando este deporte hacia adelante".
La traca final de la jornada corrió a cargo de Carmelo Ezpeleta, CEO de MotoGP Group. Con este movimiento regulatorio, el veterano directivo no solo pacifica el campeonato de forma inmediata, sino que asegura una base sólida de ingresos y participación para apuntalar el crecimiento que Liberty Media quiere imprimir al certamen de motociclismo más importante del planeta.
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"Hoy marca un momento decisivo para MotoGP. El compromiso de los cinco fabricantes no solo refuerza la fuerza del campeonato hoy, sino que subraya la ambición compartida que impulsa su futuro", valoró Ezpeleta. "Junto con nuestra asociación de larga data con la FIM hasta 2060, este acuerdo nos brinda una plataforma poderosa para continuar creciendo, construyendo sobre décadas de progreso mientras aceleramos hacia una nueva fase para el deporte. Me gustaría agradecer a nuestros fabricantes por su colaboración, alineación y compromiso a largo plazo a lo largo de este proceso. Aunque estamos orgullosos del crecimiento que MotoGP ha logrado en las últimas décadas, nuestro enfoque está firmemente en lo que viene a continuación: expandir nuestro alcance global, hacer evolucionar el deporte y conectar con nuevas audiencias en todo el mundo".
