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- El nuevo compresor eléctrico de Honda funcionará bajo demanda para dar potencia extra solo cuando se necesite.
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- La tecnología se adaptará a modelos existentes como la rutera Gold Wing y la radical Fireblade.
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- El sistema permite aumentar el rendimiento y bajar consumos sin tener que rediseñar los motores actuales.
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Honda quiere cambiar las reglas del juego. Seguro que te acuerdas del revuelo que se armó cuando presentaron los primeros detalles de su futura moto con motor V3 y un curioso compresor eléctrico. Pues bien, la marca del ala dorada no piensa limitar ese un único modelo, y ya trabaja para adaptar esta tecnología a otros modelos de su amplísima gama.
Los últimos planos de patentes que se han filtrado revelan que en Tokio están diseñando una auténtica ofensiva. La intención es clara: quieren adaptar este sistema de sobrealimentación a un montón de motos que ya conocemos, o que están al caer, utilizando diferentes configuraciones de motores. Estamos hablando de llevar esta tecnología a mundos tan distintos como el de las grandes ruteras de viaje o el de las deportivas más radicales de circuito.
El secreto de este mecanismo es su sencillez a la hora de colocarlo dentro de la moto. Al ser un compresor que se mueve gracias a la energía eléctrica, los ingenieros no necesitan volverse locos buscando una conexión física con los engranajes del motor, como pasa con los compresores tradicionales.
Tampoco tienen que liar un entramado de tubos hacia el escape como ocurriría con un turbo de coche. Lo pones donde haya un hueco libre, lo conectas y listo para funcionar.
La gracia de este sistema es que no está soplando aire todo el tiempo de forma exagerada. Funciona bajo demanda, es decir, solo se activa cuando giras el puño derecho con ganas y la moto detecta que necesitas una dosis extra de fuerza. El resto del tiempo, cuando vas de paseo o mantienes un ritmo tranquilo por la autopista, el motor funciona de manera atmosférica, respirando el aire del exterior con total normalidad gracias a unas válvulas que abren o cierran el paso según haga falta.
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Esta forma de trabajar tiene una ventaja brutal. Como la presión que mete el compresor al motor está totalmente controlada por la centralita electrónica, no hace falta reforzar las piezas internas del motor hasta el extremo. Eso significa que Honda puede coger un motor que ya tiene fabricado y amortizado, ponerle este kit eléctrico y ganar un extra de potencia y par motor sin tener que diseñar un propulsor nuevo desde cero.
Las aplicaciones que muestran los documentos oficiales son de lo más variadas. Una de las que más llama la atención es la mítica Gold Wing. En los bocetos se ve claramente cómo el compresor se coloca justo encima de ese enorme motor de seis cilindros bóxer. Sería una forma estupenda de darle todavía más empuje en bajas revoluciones a una moto pensada para viajar cargado hasta arriba con equipaje y acompañante.
Otra candidata perfecta que aparece en los papeles es la conocida NC750. Esta moto destaca por tener un hueco enorme para guardar el casco donde las demás llevan el depósito de gasolina. Pues bien, la idea de Honda es aprovechar una parte de ese cofre para meter la caja del filtro de aire, el compresor eléctrico y todo el sistema que empuja el aire hacia la inyección.
Perderías algo de espacio de carga, pero a cambio tendrías una moto urbana con una respuesta al acelerador muchísimo más alegre y divertida.

Los ingenieros también han dibujado una opción con un motor de dos cilindros en V que deriva directamente de la nueva arquitectura de tres cilindros. Para crear este motor, básicamente le quitan un cilindro a la parte delantera. Como el chasis ya está pensado desde el primer momento para llevar el compresor, la adaptación es facilísima.
Si la moto de tres cilindros y 900 cc rinde como una 1200, esta versión pequeña de dos cilindros se quedaría en unos 600 cc pero empujando con la mala leche de una 800.
Por último, los papeles muestran diseños para motores de cuatro cilindros en línea. Hay unos bocetos basados en la clásica CB1300 que sirven sobre todo para proteger la idea de cara a la competencia, pero lo verdaderamente interesante es que también mencionan a la CBR1000RR-R Fireblade.
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Si a una moto que ya pasa de los 210 cv en su versión de calle le sumas la patada de un compresor eléctrico en medios y altos, te queda un aparato de circuito muy serio.
