
- Maverick Viñales cree que los dispositivos de salida están detrás de muchos accidentes en la primera curva.
- El piloto de KTM señala especialmente los problemas al desactivarlos durante la frenada.
- MotoGP estudia eliminarlos antes de 2027 tras los accidentes de Catalunya y Hungría.
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Los accidentes múltiples en las primeras curvas se han convertido en una imagen demasiado habitual en MotoGP. Pasó en Montmeló, volvió a suceder en Hungría y cada vez son más las voces dentro del paddock que se preguntan si la categoría reina ha llegado a un punto en el que algunas ayudas tecnológicas han terminado generando más problemas de los que pretendían resolver.
Maverick Viñales es uno de ellos, y esta vez no ha señalado a los pilotos. El español cree que buena parte del problema está en los dispositivos de salida, esos sistemas que rebajan la altura de la moto para maximizar la aceleración desde la parrilla. Sin embargo, según explica, el verdadero peligro no aparece al arrancar, sino unos segundos después, cuando llega la frenada de la primera curva.
"Para mí, los dispositivos juegan un papel muy importante porque, para desactivar la parte delantera, necesitas frenar muy fuerte", explicó Viñales. Y ahí es donde aparece el caos: el sistema no siempre se libera a la primera. "A veces necesitas soltar el freno, avanzar un poco más y volver a frenar", detalló el piloto de KTM. En medio de una parrilla comprimida, con más de veinte motos llegando prácticamente en paralelo a la primera curva, cualquier variación inesperada puede multiplicar el riesgo.
Por eso, Viñales cree que la solución es bastante más sencilla de lo que parece: "Simplemente eliminando los dispositivos creo que mejoraríamos bastante".
No es una opinión aislada. MotoGP ya tiene decidido prohibir todos los dispositivos de regulación de altura a partir del final de esta temporada, aunque los accidentes recientes han reabierto el debate sobre si la eliminación debería adelantarse de manera inmediata.
El asunto volvió a ponerse sobre la mesa después del accidente de Balaton Park, donde Jorge Martín perdió el control de su Aprilia en la primera curva y acabó provocando una montonera en la que también se vieron implicados Marco Bezzecchi, Raúl Fernández, Fermín Aldeguer y Fabio Di Giannantonio.
Sin embargo, no todos están convencidos de actuar con prisas. Massimo Rivola, máximo responsable de Aprilia Racing y uno de los dirigentes históricamente más críticos con este tipo de sistemas, pidió prudencia antes de señalar directamente a los dispositivos. "Estamos hablando con MotoGP para ver qué es bueno para mejorar la seguridad. Históricamente estoy en contra de cualquier tipo de dispositivos, pero no me gusta sobrerreaccionar", explicó.
Porque, según el italiano, existe un riesgo evidente: tomar decisiones precipitadas sin comprobar antes si realmente solucionan el problema. "Si antes de la carrera hubiéramos prohibido el dispositivo y aun así hubiéramos visto un accidente como este, empezaríamos a decir que el dispositivo era más seguro", reflexionó.
Por eso insiste en hacer las cosas con calma. "Tenemos que probar varias veces cómo funciona sin él. Sobrerreaccionar es el error más fácil que podemos cometer", añadió.
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En paralelo, también se estudian otras alternativas. Una de ellas pasa por reducir la densidad de motos en los primeros metros utilizando una parrilla similar a la de Fórmula 1, con dos pilotos por fila en lugar de tres. Porque el debate ya no gira únicamente alrededor de quién tuvo la culpa en Catalunya o Hungría. Lo que MotoGP intenta averiguar ahora es si parte del problema está escondido en una tecnología que nació para mejorar el espectáculo... y que quizá haya terminado convirtiéndose en un riesgo añadido.
