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- Michael Dunlop fabricó con sus propias manos esta réplica exacta de la mítica Honda SP1 del año 2000.
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- La exhibición alcanzó una velocidad media estimada de 119 mph con una moto de hace 25 años.
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- La bandera roja en la carrera Senior TT dejó la pista libre para este emotivo y salvaje homenaje.
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Ya sabemos de sobra que a Michael Dunlop le cuesta mucho eso de contenerse cuando se sube a una moto, pero lo que hizo el viernes por la tarde en la Isla de Man dejó a todo el mundo boquiabierto. Lo que en teoría iba a ser un desfile tranquilo y emotivo para homenajear a su familia se convirtió en una exhibición salvaje. El norirlandés no sabe pasear, y menos si tiene entre las manos una joya mecánica con mucha historia.
Michael decidió que era el instante perfecto para hacer algo grande. Se subió a la réplica exacta de la Honda SP1 con la que su tío, el eterno Joey Dunlop, consiguió su último triplete en el año 2000. Esa victoria en la carrera de Fórmula 1 TT pasó a la historia de las road races, sobre todo porque el legendario piloto norirlandés perdió la vida pocas semanas después en un trágico accidente en Estonia.
Esta moto tan especial no ha llegado a la pista por arte de magia. Detrás hay un curro tremendo de Michael, que se ha pasado meses metido en el garaje para dejarla impecable. La idea original de la organización era que la moto saliera a dar una vuelta de honor el año pasado, en el Classic TT de 2025, para recordar los 25 años del fallecimiento de Joey. Al final, los planes cambiaron un poco.
El menor de la saga Dunlop montó esta réplica con sus propias manos y la expuso en el museo dedicado a Joey el pasado mes de agosto. La moto no llegó en buen estado y Michael tuvo que desarmarla por completo para que volviera a rugir como en los viejos tiempos. El trabajo fue duro y a contrarreloj.
"Me llevó un montón de horas, la verdad, y fue en un periodo de tiempo muy corto", explicó Michael cuando habló del proceso de restauración de esta joya de dos cilindros en V.

Restaurar una moto de competición que tiene un cuarto de siglo no es cambiar cuatro filtros y limpiar el carburador. Michael se encontró con bastantes problemas técnicos en cuanto empezó a desmontar las piezas en su taller. El motor necesitaba una revisión a fondo de las que dan dolor de cabeza.
"Me dieron la moto justo después de la Southern 100 y tuve que desmontar todo el motor; estaba lleno de gasolina, así que tuve que empezar desde cero, pulir un montón de cosas y trabajar duro, pero creo que ha quedado bastante bien", comentaba el norirlandés sobre las prisas que pasó para tenerla lista a tiempo.
El nivel de detalle que le puso al proyecto demuestra lo mucho que respeta a su tío, que ganó 26 veces en la Isla de Man y fue cinco veces campeón del mundo de Fórmula TT. Michael no quería una maqueta bonita para tenerla en el salón de casa, quería una moto de carreras real que pudiera rodar rápido en el asfalto bacheado de la isla.

"He hecho un trabajo lo bastante bueno, son muchas horas en el taller, pero creo que ha quedado tan bonita como la que más", decía con orgullo. Aun así, admitió que en algún momento tuvo que parar los pies para no volverse loco buscando la perfección absoluta.
"Había algunas cosas con las que podría haber seguido, pero al final tienes que decir basta. Ha quedado una máquina muy chula, se ve que está a punto y eso es lo más importante", concluía sobre la Honda.
Lo divertido de la historia es que Michael Dunlop no sabe ir despacio. Lo que iba a ser un desfile tranquilo para saludar al público y hacerse la foto se convirtió en una vuelta cronometrada en toda regla. En cuanto se bajó la visera del casco, se olvidó de que la moto tenía más de 25 años y le enroscó el puño del acelerador a fondo.

Aunque la organización no puso en marcha los transpondedores oficiales para medir el tiempo, los cálculos que se han hecho midiendo la salida desde parado y el paso por la meta son una auténtica pasada. Michael completó los más de 60 kilómetros del circuito de la montaña a una velocidad media estimada de 119 millas por hora. Eso equivale a rodar a casi 192 km/h de media con una moto clásica. Como nota, su tío Joey marcó su mejor vuelta a 123,87 mph en el TT Senior del año 2000 con esta misma moto... pero en vuelta lanzada.
La oportunidad de salir a pista surgió por culpa de un parón en las carreras. Durante la segunda vuelta de la carrera de Senior TT, los comisarios sacaron la bandera roja por un accidente en la zona de la undécima milla. Un helicóptero trasladó al piloto herido al Hospital Noble, y por suerte se confirmó que estaba consciente y podía hablar con los médicos.
Este accidente obligó a cambiar por completo los planes para el fin de semana en la Isla de Man. La carrera del Milwaukee Senior TT se ha pasado de forma definitiva a este sábado. La jornada continuará por la tarde con la segunda carrera de Carole Nash Sportbike, que está programada para las 15:00 hora local y tendrá una duración de tres vueltas.

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La peor parte se la ha llevado la categoría de Superstock. La carrera RL360 Superstock se ha suspendido de manera definitiva porque las previsiones del tiempo para el domingo son malísimas y la organización no puede asegurar que se corra con seguridad. Todo el interés del fin de semana se concentra ahora en las carreras del sábado.
