
-
- MotoGP reducirá la cilindrada de sus motores de 1.000 cc a 850 cc a partir de la temporada 2027.
-
- Lorenzo Savadori confirma que el primer test con el prototipo de Aprilia ha sido muy positivo.
-
- Los pilotos descartan que las nuevas motos se vayan a comportar como una Superbike de calle.
Añadir como fuente de noticias
2027 va a cambiar el Mundial de MotoGP de arriba abajo. Las marcas ya están metidas de lleno en sus cuarteles generales diseñando unas motos que serán bastante diferentes a las actuales. El gran cambio viene por la cilindrada, ya que los motores bajarán de los 1.000 cc que se usan ahora hasta los 850 cc. Es una medida drástica que busca rebajar las velocidades punta tan absurdas que vemos en las rectas y hacer que los circuitos sean lugares más seguros para los pilotos.
Estos nuevos motores mantendrán la configuración habitual de cuatro cilindros y cuatro tiempos. Sin embargo, el diámetro máximo de los cilindros se va a reducir de los 81 milímetros actuales a los 75 milímetros. Además, para evitar que los costes se disparen y controlar el desgaste de las piezas, el reglamento va a ser muy estricto con la fiabilidad. Cada piloto tendrá un límite de seis o siete motores para pasar toda la temporada, dependiendo de cuántas carreras tenga el calendario definitivo.
El nuevo reglamento también trae de la mano un enfoque muy centrado en el medio ambiente y en exprimir cada gota de energía. Cuando llegue 2027, las MotoGP tendrán que funcionar obligatoriamente con gasolina 100% sostenible que no venga de petróleo refinado. Al mismo tiempo, los depósitos de combustible van a encoger de forma notable. Solo se permitirán 20 litros para la carrera larga del domingo y 11 litros para la carrera Sprint de los sábados.
Esta falta de espacio para la gasolina obligará a los ingenieros a romperse la cabeza para que los bloques de 850 cc consuman muy poco. Tendrán que buscar la máxima eficiencia posible para contrarrestar la pérdida de potencia. Todo esto ocurrirá en un entorno técnico bastante más limpio, donde los famosos dispositivos mecánicos para bajar la altura de la moto desaparecerán por completo y la aerodinámica estará muy vigilada.
Una de las marcas que ya se ha puesto el mono de trabajo en la pista es Aprilia. La fábrica de Noale ha puesto a rodar su primer prototipo y el encargado de subirse a ella ha sido Lorenzo Savadori, su piloto de pruebas. Hay mucha curiosidad en el paddock por saber cómo van los proyectos de cada fábrica en esta fase inicial.

Savadori ha charlado con los compañeros del portal italiano GPone.com para contar cómo han ido estos primeros kilómetros. Cuando le preguntaron por las diferencias entre lo que están haciendo Ducati, Honda y Aprilia, el probador prefirió ser prudente: "Es difícil mojarse ahora. Habrá que ir viendo a lo largo del año y sobre todo cuando lleguemos a Sepang el año que viene. Nosotros hemos hecho un primer test en Jerez: ha sido la primera salida a pista de la nueva 850 y ha sido muy positiva. (...) Es un proyecto completamente nuevo, pero las primeras sensaciones han sido buenas. El ADN de Aprilia se mantiene, y eso es algo muy positivo".
Durante estos meses ha surgido un debate intenso sobre si estas motos de menor cilindrada se van a parecer demasiado a las motos de calle que vemos en otros campeonatos. De hecho, algún piloto de la parrilla comentó que la Ducati de 850 cc se acercaba bastante al comportamiento de una Superbike.
Savadori conoce bien ese mundo porque ha competido con la RSV4 de carreras, y tiene muy claro que una MotoGP sigue jugando en otra liga. El piloto italiano descarta por completo que el nuevo prototipo se sienta como una moto derivada de serie: "Diría que no... Cuando llevas una Aprilia, el ADN de Aprilia lo sientes siempre: ya sea una MotoGP, una Superbike o una moto de calle. Pero lógicamente es una moto diferente respecto a la moto con la que yo corría en Superbike".
Leer también: Marc Márquez quiere intentarlo en Mugello: no renuncia al 10º mundial este año
Desarollar una moto completamente nueva siempre es un momento crítico para cualquier fábrica. Savadori explicó que poner en marcha este motor en el circuito fue un subidón de energía para todos los ingenieros que llevan meses encerrados con los ordenadores. "Fue bonito y emocionante para todos, porque era la primera vez que entraba a la pista. El motor ya llevaba tiempo rodando en el banco de pruebas, pero tener buenas sensaciones de inmediato ha sido importante. No es algo que se dé por descontado y nos da todavía más motivación para dar el máximo".
