
-
- Un fallo electrónico en la KTM de Acosta provocó el brutal accidente de Álex Márquez en Montmeló.
-
- El piloto murciano critica que se forzara una tercera salida tras vivirse situaciones muy feas.
-
- Ai Ogura tiró a Acosta en la última vuelta y esperó fuera del box para pedirle perdón tras la carrera.
¿Te gustan nuestras noticias? Dile a Google aquí que te muestre más contenidos nuestros
Vaya papeleta han tenido que resolver hoy los pilotos de MotoGP en Montmeló. La carrera del Gran Premio de Cataluña fue un absoluto sálvese quien pueda, marcado por caídas terroríficas que obligaron a parar la prueba en varias ocasiones antes de que Fabio Di Giannantonio se coronase ganador. Con las pulsaciones todavía a mil tras bajarse de la moto, Pedro Acosta ha querido poner los puntos sobre las íes, cuestionando directamente a la Dirección de Carrera por priorizar el show antes que la salud de los pilotos.
El piloto murciano venía haciendo un carrerón, peleando en cabeza y demostrando que tiene ritmo para estar arriba en cualquier circunstancia. Sin embargo, la mecánica le jugó una mala pasada en el peor momento posible. Cuando lideraba la prueba con un Álex Márquez pegado a su rueda trasera, la KTM dijo basta. El fallo electrónico fue tan repentino que no dio tiempo a nada, provocando un impacto tremendo que hizo saltar todas las alarmas en el circuito.
El golpe fue durísimo. La Ducati de Álex salió despedida a gran velocidad, dando vueltas de campana por la grava y desintegrándose a cada impacto. Por un momento se hizo el silencio en las gradas de Montmeló. Por suerte, y tras los lógicos minutos de miedo, supimos que el piloto catalán estaba consciente antes de ser trasladado a los servicios médicos.
Acosta, todavía con el susto en el cuerpo, explicaba así lo sucedido ante las cámaras de DAZN: "Parece que ha sido un fallo electrónico, como si la moto cortara corriente de golpe. Todo deja de funcionar, me ha pillado en el punto ese de meterme dentro del carenado, y ha pasado lo peor que podía pasar".
La carrera se detuvo inmediatamente con la primera bandera roja para limpiar la pista y atender a los caídos. Para Acosta, en ese instante, el resultado deportivo pasó a un plano completamente secundario. Lo único que importaba era la salud de sus compañeros. "De la carrera no hace falta hablar mucho. Lo más importante es que sabemos que Álex está bien, que Zarco también, y que todos los que nos hemos caído estemos bien, porque se ha vivido un domingo que podría haber acabado muy feo. Por suerte parece que todos estamos más o menos bien, toda la suerte del mundo para Alex y Zarco. Lo demás da un poco igual todo", comentaba el del Puerto de Mazarrón.
La polémica llegó un poco después. Dirección de Carrera decidió que se volvía a salir a pista, recortando la distancia a 13 vueltas. Los mecánicos trabajaron a contrarreloj y los pilotos tuvieron que ponerse el casco otra vez, con las pulsaciones a mil. Pero la segunda salida duró apenas unos segundos. En la frenada de la primera curva, Johann Zarco perdió el control de su Honda, se fue al suelo y se llevó por delante a Pecco Bagnaia y Luca Marini en una acción realmente peligrosa. Otra vez bandera roja, otra vez las asistencias a pista y otra vez el miedo en el cuerpo de todos los presentes.
Under investigation: @37_pedroacosta & @AiOgura79's last-lap incident#CatalanGP 🏁 pic.twitter.com/G2liXwSz6x
— MotoGP™🏁 (@MotoGP) May 17, 2026
El murciano no ocultó que la situación dentro de la parrilla era de una incomodidad absoluta. "No es la sensación más agradable del mundo, la verdad. Al final cuando pasa algo así es muy feo que hagamos como si no hubiera pasado nada y volvamos a salir a pista, incluso para pilotos de MotoGP que ya tenemos algo de experiencia en el campeonato con estas cosas", confesaba el piloto de KTM, visiblemente molesto con cómo se gestionaron los tiempos y las decisiones en el circuito.
"Entiendo que haya que salir después de una bandera roja, pero después de la segunda... no estoy muy de acuerdo. Si ya han pasado dos cosas feas en la misma carrera, no creo que haga mucha falta volver a salir. Creo que la salud de la gente va por delante del show", apuntaba el 37.
La organización decidió programar una tercera salida, esta vez ya a 12 vueltas y sin Zarco en la parrilla. Acosta volvió a arrancar bien y peleó con uñas y dientes en el grupo delantero contra Joan Mir y un Di Giannantonio que venía encendido. Sin embargo, para terminar de arreglar un domingo negro, la mala fortuna volvió a cruzarse en el camino del piloto español cuando la carrera ya agonizaba.
En la última vuelta, mientras luchaba por asegurar la cuarta plaza, el japonés Ai Ogura entró pasado en la última curva de Montmeló y terminó tocando a la KTM de Acosta, mandándolo al suelo a escasos metros de la línea de meta. Los comisarios no tardaron en reaccionar y sancionaron al piloto nipón con tres segundos de penalización por esa maniobra tan arriesgada.
Leer también: Di Giannantonio chocó contra la rueda de Márquez: "Solo pude cerrar los ojos e intentar protegerme"
Cualquier piloto habría estallado de rabia al perder un puñado de puntos tan importante al final del día, pero Acosta dio una lección de deportividad en el paddock. Lejos de avivar el fuego o buscar culpables, el murciano prefirió poner en valor la actitud que tuvo Ogura inmediatamente después de bajarse de la moto: "Cosas de las carreras. Todos sabemos correr pasados de vueltas. Ha venido y me ha pedido perdón. Ha estado esperando fuera del box un montó de tiempo. Me quito el sombrero por como ha agachado la cabeza. Cosas de la carrera, es lo que menos me importa ahora mismo", concluyó Acosta,
