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- Joan Mir sufrió una dura caída en la vuelta 20 de Le Mans mientras peleaba por el top 5.
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- El piloto balear necesitó puntos de sutura en su mano derecha por una fuerte laceración.
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- Mir solo ha terminado cuatro de las diez carreras disputadas en lo que va de temporada.
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Para Joan Mir, el GP de Francia ha sido un resumen perfecto de su relación actual con la Honda: un quiero y no puedo que termina, literalmente, con puntos de sutura. El mallorquín se fue de la pista francesa con una mano maltrecha y una estadística de caídas que asusta a cualquiera que se siente a analizar los números de esta temporada.
Lo cierto es que el fin de semana había empezado realmente bien. Mir parecía haber encontrado ese feeling que tanto le falta a la RC213V. El sábado, en la carrera Sprint, se marcó un sexto puesto muy sólido, peleando de tú a tú y demostrando que el talento del campeón de 2020 sigue ahí, aunque la moto no siempre acompañe. Esos seis puntos fueron un soplo de aire fresco para un piloto que este año está sufriendo lo indecible para mantenerse sobre las dos ruedas.
Pero llegó el domingo y todo se fue al traste. Mir estaba haciendo una carrera inteligente, rodando sexto y con la mirada puesta en los de arriba. Parecía que, por fin, veríamos una carrera completa de Honda en los puestos de privilegio. Sin embargo, en la vuelta 20 de las 27 previstas, la moto decidió que ya era suficiente. Una caída seca, de esas que no avisan, mandó a Joan al suelo y acabó con sus esperanzas de terminar en el top 5.
El golpe fue tan feo que en el box de Honda saltaron las alarmas. El equipo decidió que el piloto no saliera a hablar con los periodistas, algo muy poco habitual, para que se fuera directo a curarse. La marca confirmó después en redes sociales que Mir sufrió un corte profundo en la mano derecha que necesitó varios puntos de sutura. Un recuerdo físico de una caída que, según el propio Joan, fue de lo más extraño.
Mir explicó después que el problema estuvo en el neumático delantero duro. Mientras rodaba cerca de Fabio Quartararo, la goma mantenía el calor necesario para funcionar, pero en cuanto lo adelantó y se quedó solo, la temperatura cayó en picado. "Creo que fue una caída muy inesperada, diría yo, porque estábamos ahí fuera con el neumático delantero duro", comentó el piloto.
La física en MotoGP es así de puñetera: si no llevas el neumático al límite, se enfría, y si se enfría, deja de agarrar. "Una vez que le adelanté (a Fabio), la parte delantera empezó a enfriarse más y más, y tuve que atacar el tren delantero para intentar subir la temperatura", explicó Mir. Esa necesidad de forzar para que la goma funcionara fue lo que le llevó al límite. Al final, perdió la dirección frenando recto.
El balear no ocultó su frustración, aunque intentó ser positivo dentro de lo que cabe. "Perdí la parte delantera frenando recto muy pronto. Fue una lástima lo que pasó. Fue una caída muy dura. Tengo un par de puntos en la mano, pero me siento bien. Estoy bien y eso es lo más importante", aseguró.

Pero más allá del físico, lo que preocupa es la fragilidad de la confianza con una moto que parece ir siempre por el filo de la navaja: "Duele (no solo por los puntos que me han puesto en la mano), pero ir al límite conlleva estos riesgos".
Mir dejó una reflexión que resume perfectamente el momento que vive Honda, una marca que sigue buscando el norte mientras sus pilotos se juegan el tipo cada domingo. "Fue una pena porque creo que un resultado de top cinco o top seis estaba ahí, pero otra vez no pudimos juntarlo todo. Así que debemos seguir trabajando para pilotar con más margen, como digo siempre, para evitar estas cosas porque la línea entre caerse y no con esta moto es muy estrecha", sentenció.
Y es que los datos de este 2026 son para echarse a temblar. De las diez carreras que llevamos (sumando los sábados y los domingos), Joan solo ha conseguido ver la bandera a cuadros en cuatro. Es un porcentaje de abandonos altísimo para un piloto oficial. En Tailandia se cayó a tres vueltas del final; en Brasil se fue al suelo los dos días, y en Estados Unidos besó el asfalto tanto en la última vuelta de la Sprint como al poco de empezar el domingo. Las cosas no mejoraron en casa, en Jerez, con otra caída el sábado.
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Esa irregularidad forzada por las carencias técnicas le ha pasado factura en la general. Mir está ahora mismo en la posición 18 con solo 8 puntos. Si miramos dentro de su propia casa, la comparación duele: su compañero Luca Marini va undécimo con 33 puntos, y los chicos del LCR, Johann Zarco y Diogo Moreira, también están por delante. Es una situación extraña para el que teóricamente debería ser el líder del proyecto.
