
-
- Jack Miller y Andrea Locatelli vuelven a unirse a Nakasuga en el equipo oficial de Yamaha.
-
- El equipo buscará la novena victoria de la marca en la mítica carrera de resistencia de Suzuka.
-
- La cita de 2026 será la última carrera del legendario Katsuyuki Nakasuga antes de retirarse.
¿Te gustan nuestras noticias? Dile a Google aquí que te muestre más contenidos nuestros
Yamaha acaba de confirmar sus planes para la carrera más importante del año para las fábricas japonesas: las 8 Horas de Suzuka. Y ojo, porque han decidido no tocar lo que ya funcionó el año pasado, al menos en cuanto a velocidad se refiere. La marca de los diapasones vuelve a la carga con su equipo oficial, el Yamaha Factory Racing Team, y lo hace manteniendo el mismo bloque de pilotos que se quedó a un suspiro de la victoria en la pasada edición.
Del 3 al 5 de julio, el Circuito de Suzuka volverá a ver en acción a una de las alineaciones más potentes que se pueden ver hoy en día en el mundo de la resistencia. Jack Miller, que sigue dando guerra en MotoGP, y Andrea Locatelli, una de las caras más visibles de la marca en Superbike, volverán a viajar a Japón para subirse a la Yamaha YZF-R1 oficial. Junto a ellos estará el "jefe" local, Katsuyuki Nakasuga. La moto, como no podía ser de otra manera, lucirá el mítico número 21, un dorsal que en esta casa tiene un peso histórico enorme.
La decisión de repetir con los mismos nombres llega después de que Yamaha le diera muchas vueltas a los datos de 2025. El año pasado, el equipo oficial regresó por todo lo alto para celebrar el 70 aniversario de la empresa. Terminaron segundos, haciendo las mismas vueltas que el equipo ganador, lo que dejó un sabor de boca bastante extraño: satisfacción por el ritmo, pero mucha rabia por no haber rematado la faena.
Por eso, este año la orden es clara: hay que ganar sí o sí. No celebran una victoria en casa desde 2018 -con Nakasuga, Alex Lowes y Michael Van der Mark- y ya va siendo hora de romper esa racha.
Jack Miller es un piloto que siempre dice lo que piensa, y en esta ocasión no ha sido diferente. El australiano tiene una cuenta pendiente con Suzuka. El año pasado se fue al suelo en una sesión clave y eso le sigue doliendo. “Estoy absolutamente encantado de volver a participar en las 8 Horas de Suzuka este año. El año pasado fue un poco duro, tras esa caída en el Top 10 Trial y terminar segundo en la carrera fue bastante frustrante, para ser sincero”, comenta Jack con su habitual sinceridad.
Pero hay un factor emocional extra que va a mover a todo el equipo este año. Nakasuga, la leyenda japonesa que ha ganado prácticamente todo en su país, ha anunciado que esta será su última participación en las 8 Horas antes de retirarse. Miller lo sabe y quiere que su despedida sea por la puerta grande. “Para 2026, el objetivo es sencillo. Queremos dar un paso más y conseguir la pole, llevarnos la victoria y subirnos a lo más alto del podio en el último año de Nakasuga-san antes de que cuelgue el mono! Con el público local, los aficionados de todo el mundo y toda la familia Yamaha apoyándonos, vamos a darlo todo para que estas sean las mejores 8 Horas de Suzuka hasta la fecha”, asegura el de MotoGP.
Por el otro lado del box, Andrea Locatelli también está con las pilas cargadas. El italiano ha encontrado en la resistencia una forma de mejorar su estilo y su mentalidad en pista. No es fácil bajarse de una Superbike y adaptarse a una configuración de resistencia, pero él parece haberle cogido el truco rápido. “¡He recibido grandes noticias desde Japón este año! Estoy súper agradecido de competir de nuevo en las 8 Horas de Suzuka con el equipo oficial. Poder pilotar la R1 de fábrica y unirme a compañeros increíbles como Jack y Nakasuga-san es muy bueno para mi crecimiento como piloto”, explica Andrea.

Locatelli sabe que ganar en Suzuka no es solo cuestión de ser el más rápido en una vuelta, sino de aguantar el ritmo y no cometer errores cuando el cansancio aprieta. La experiencia de haber corrido juntos el año pasado es su mayor ventaja frente a otros equipos que cambian de pilotos cada temporada. “Este año, nuestro objetivo es conseguir la victoria que se nos escapó el año pasado. Jack y yo fuimos elegidos para unirnos a Nakasuga porque ambos tenemos experiencia en las 8 Horas. Nos enfrentaremos a equipos muy fuertes, ¡pero definitivamente no vamos a perder contra nadie! Haremos todo lo posible para conseguir un gran resultado para todos los aficionados de Yamaha”, dice con confianza.
Desde los despachos de la marca también están muy volcados con el proyecto. Tadashi Nakamura, uno de los máximos responsables de competición en Yamaha, ha explicado que no han querido hacer experimentos. Conocen bien a Miller y Locatelli, y saben que se llevan de maravilla con Nakasuga. No solo cuenta que sean rápidos, sino que sepan trabajar como un solo bloque.
Nakamura ha destacado precisamente ese punto. Dice que el año pasado le sorprendió lo mucho que se esforzaron Miller y Locatelli por integrarse en la cultura japonesa del equipo. El objetivo para 2026 no es solo ganar una carrera, es hacerle un homenaje a Nakasuga en su despedida. La empresa incluso va a llevar a muchos de sus empleados al circuito para que vivan la carrera desde dentro, buscando que todos se sientan parte del reto. Quieren que la unión entre pilotos, mecánicos y aficionados sea total para empujar a la R1 hacia la victoria.
Leer también: El enfado viral de Bagnaia en Le Mans tiene una explicación que preocupa en Ducati
La preparación empieza ya mismo. Nakasuga estará esta semana rodando en Suzuka para empezar a buscar una base sólida en la puesta a punto de la moto. Miller y Locatelli tienen calendarios muy apretados con sus respectivos mundiales, así que no se subirán a la moto de resistencia hasta los últimos test previos a la carrera en julio.
